Carriola.Redacción.04.02.26
Y dicen que aún falta mucho por venir y que hasta la marmota de Pensilvania ha dejado claro que seguirá durmiendo unas tres semanas más con lo que la esperanza de que mejore esto es poca, la verdad.
El mar, al margen de los chaparrones del día se encarga de llevar la zozobra a la costa con variadas consecuencias. Así, la autovía de Marín estuvo cortada a primeras horas de la mañana después de un episodio más de inundación por fuerte oleaje a la altura de la entrada a ENCE que siempre supone un peligro para la circulación cuando no la impide, sobre todo en el carril más próximo a la orilla.
Y como en días anteriores, también Aguete sufrió un curioso fenómeno cuando las olas saltaron el muro de refugio y

reventaron el suelo esparciendo las losas por toda la explanada portuaria.
También en “O Santo” dejó el mar patente su fuerza cuando subió numerosas piedras, cantos rodados, desde el arenal al paseo.

Es cierto que los daños no han sido esta vez de mucha importancia pero las previsiones para las próximas fechas no ocultan e peligro. Estaremos atentos