Carriola.Nota do Concello.06.04.26
Tal día como el pasado sábado fueron expulsados del Forte de San Fernando los franceses de Napoleón. Una madrugada sangrienta porque los fusiles y las bayonetas del ejército de Napoleón abatieron a muchos vecinos que armados de piedras, picos y palas, acabaron ganando la batalla y poniendo en fuga a los pocos soldados de Napoleón que se mantuvieron en pie
El día cuatro de abril está marcado en la historia del pueblo marinense a sangre y fuego, no en vano, muchos marinenses y morracenses en general, dejaron su vida en aquella fecha en que, como ocurrió en otras localidades del entorno, se puso fin a la presencia abusiva de los franceses. El libro “Pequeña Historia de Marín” del profesor

José Torres Martínez, dedica un amplio capítulo a recordar la efemérides, de la que se va sabiendo cada año un poco más, gracias al empeño inicial de “ADEMAR” y el creciente compromiso del concello que dedica un mayor esfuerzo en los últimos años a difundir la gesta de Gago de Mendoza y sus “Alarmas do Morrazo” en fecha como la del 4 de abril de 1809, no hace tanto.
Recogiendo el relato del profesor Torres Martínez
Vamos a rescatar del libro de don José Torres los datos concretos que él maneja magistralmente, partiendo de la finalización de la gesta de Vigo en parecidas circunstancias en la que también tomó parte Gago de Mendoza, dice Torres de él “marinense esforzado y valiente, apasionado por la libertad de su pueblo que se propuso liberar a Marín del ignominioso yugo francés, bajo el que gemían oprimidos sus convecinos sufriendo las más penosas humillaciones”.
Sitúa el profesor a las fragatas inglesas “Venus”, “Ligely” y “Astatira” que proveían a los paisanos de la comarca de armas y apoyaban a las llamadas “Alarmas de Morrazo” quienes el día 4 de abril de 1809, capitaneados por Gago de Mendoza, se disponían a llevar a cabo la recuperación de la villa de Marín y, puestos de acuerdo con las tripulaciones de los navíos ingleses y con la colaboración del comandante de marina del puerto, Francisco Oliver, deciden atacar el fuerte de San Fernando donde se alojaba la guarnición francesa que ocupaba la villa.

Recreación de la batalla fotocomposición de Jordi Bru que se encuentra en el Museo Torres
Fue un ataque simultáneo, por tierra y por mar. Las fragatas soltaron varios esquifes con tropas de desembarco y armados incluso con cañones que se dirigieron a la playa de la Almuíña, desembarcando y emplazando las piezas de artillería en lugares estratégicos. Fuego de cañón al amanecer contra el castillo y ataque del personal de los esquifes, se completaron con el ataque realizado por los paisanos apostados en los promontorios de la Pesqueira y Laxe dos Bolos cayendo en tromba sobre el fuerte cuyos muros escalan con increíble valor y agilidad.
Los franceses hasta aquel momento tranquilos, se sorprenden por las muestras de valentía a la vez que se ven cercados dentro de los estrechos pasillos del castillo. Deciden salir al exterior y se forma una verdadera batalla en la que pierden la vida de ambas partes muchos contendientes pero, al amanecer, los franceses deciden rendirse, deponer sus armas y entregarse como prisioneros. Veinte fueron las víctimas mortales francesas y 78 los prisioneros hechos por el ejército popular y, entre ellos, sus superiores pero, dos soldados, lograron escapar hacia Pontevedra en donde informaron al jefe de la guarnición que se vio muy contrariado y preocupado por la derrota sufrida en Marín. Esa preocupación le llevó a un mayor desastre porque decidió volver a Marín con nada menos que ciento cincuenta hombres armados hasta los dientes para dar un escarmiento al pueblo y también a las fragatas inglesas todavía fondeadas en la ría.

El Pazo donde vivió Gago de Mendoza en Aguete conserva intacto el escudo que corona su fachada
Nuevo intento y segunda derrota de los franceses
Habían pasado cinco días desde la derrota sufrida en el Fuerte de San Fernando y aquel contingente francés se las prometía felices a su regreso a Marín. Pero no contaban con la estrategia de Gago de Mendoza, que era consciente de la posibilidad de tal ataque. Gago ordenó sacar las armas pesadas, cañones, fusilería y demás del fuerte y las distribuyó estratégicamente por las casas que daban frente a la playa de la Almuíña y en los alrededores del Fuerte. Y cuando los franceses llegaron al arenal cayó sobre ellos el fuego de los vecinos y también de las fragatas que continuaban en las proximidades. Otros veinte soldados mueren, y quedan heridos muchos más, pero en lugar de recular, los demás corrieron hacia el fuerte, pensando que con sus cañones podrían castigar a las fragatas inglesas, pero su sorpresa fue que se encontraron con los cañones del castillo “clavados”. Los paisanos siguieron hostilizando al ejército francés que, al ver la imposibilidad de sus intenciones intentaron regresar a Pontevedra pero ya estaban esperándoles en Placeres y allí fueron capturados el capitán de la partida y catorce soldados prisioneros porque los demás habían muerto o resultaran malheridos en la batalla.
Motivo de disgusto para Juan Gago de Mendoza
Así acabó el dominio francés en Marín pero, lo que debería haber sido un motivo de ensalzamiento para Gago de Mendoza, se convirtió en un serio disgusto porque, el caudillo marinense, había actuado sin permiso del coronel Pablo Morillo, que era el jefe supremo de las fuerzas de resistencia, y en aras, seguramente, de su propia soberbia, destituyó a Juan Gago como capitán del contingente de paisanos de Morrazo que pasaron al mando del coronel Joaquín Guijarro formando ya un Regimiento.
Gago de Mendoza no cejó en su empeño de pelear la libertad y, acatando la decisión de Morillo, no se quedó quieto, participando en otras gestas como la de Puente Sampaio, dirigiendo personalmente la escuadrilla de lanchas armadas que remontaron el río Verdugo.
Premio Liberación 2026
Gracias al trabajo histórico del profesor José Torres, la mayoría de los marinenses hemos tenido ocasión de enterarnos de este episodio tan importante como desconocido hace tres o cuatro décadas. El propio historiador fue, desde el antiguo Liceo Casino de Marín, quien inició la celebración de la exaltación de la gesta de Gago de Mendoza y con él, las Alarmas de Morrazo y desde entonces, de la mano de la asociación ADEMAR y hasta hace un par de años, se celebró de manera sencilla pero merecida, el homenaje anual a Gago y a los marinenses que liberaron Marín del abuso francés aquella madrugada del 4 de abril de 1809.
Actualmente, y tras la práctica desaparición de “ADEMAR”, es el Concello quien se ha hecho cargo de esta exaltación histórica y hoy, con la sencilla pero sentida estructura de las celebraciones que se llevan sucediendo más de cuatro décadas, a las siete de la tarde se procederá al acto de homenaje ante el monolito ubicado frente donde se encontraba el “Fuerte de San Fernando” con la ofrenda de la corona de laurel a los pies de la gran piedra para trasladarse la comitiva posteriormente hacia el Museo Torres donde se procederá al acto oficial con la lectura de la gesta histórica, a cargo de José Iglesias, colaborador semanal de Carriola de Marín y presidente de la Comunidad de Montes de San Xulián.
Terminada la intervención de Iglesias, se procederá a la entrega del “Premio Liberación 2026" que este año será para el “Museo do Mar de Marín” atendiendo a los méritos que atesora su creación, su mantenimiento y las proyecciones culturales que tiene a lo largo del año, según decisión unánime de la Comisión que estudio las propuestas existentes en esta edición del premio.
El Concello hace una invitación a la ciudadanía para que asista y comparta una celebración histórica que, en otros lugares, con similar motivo, tiene una gran repercusión, léase lo que ocurre en Vigo por estas misma fechas cada año.