Carriola.Redacción.14.06.26
De cómo disfrutan niños y niñas y también jóvenes que se suman al jolgorio en los chorros del parque acuático del Paseo Marítimo Blanco Solla no hay más que verles chapotear con toda libertad
Otra cosa es quien les acompaña, generalmente madres y abuelas que se “cuecen” en el parque carente en absoluto de sombra porque quien lo diseñó se olvidó de preguntar lo que ocurre en ese paseo en verano con el abrasante sol que hace insalubre pasear por allí hasta bien entrada la tarde porque el sol atiza con fuerza desde que asoma hasta que se pone sobre el mar.
Y del mismo parque nos llega esta fotografía que lo dice todo y una llamada a quien corresponda “Se necesita sombra para las mamás con bebés, abuelos y familias que deseen disfrutar de un día soleado en Marín”.
Y es verdad que se necesita