Carriola.Redacción.25.09.26
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Con una importante carga emocional se vivió en la tarde de ayer la celebración de la misa en el Nuevo Templo en recuerdo de los cuatro miembros de la familia venezolana que viajaron en junio a su país y sufrieron las luctuosas consecuencias del terremoto que asoló aquel país

El Nuevo Templo parroquial registró una enorme afluencia de fieles que quisieron participar en la misa celebrada por las almas de los cuatro miembros de la familia venezolana que residiendo en Marín , terminado el curso pasado en el mes de junio, se desplazaron a su país donde encontraron la muerte en el tremendo terremoto que derrumbó totalmente el edificio en el que se encontraban.
La presentación de la ceremonia fue realizada por la

Superiora del colegio Inmaculada y presidió la celebración el Arzobispo de Santiago de Compostela,

Monseñor Prierto Fernández quien pronunció una sentida homilía basada en el episodio bíbñlico de Làzaro y conminó a todos los presentes y, en especial a los alumnos y alumnas del colegio Inmaculada compañeros de los dos hijos de la familia siniestrada, a tener fe y resignación cristiana ante tamaña pérdida humana.
Durante la ceremonia, y a la hora de las ofrendas, compañeros de los niños hicieron entrega al arzobispo de iimbólicos



objetos que recuerdan especialmente a los niños venezolanos que participaban activamente en actividades culturales y deportivas propias de sus respectivas edades.
La comunidad educativa del colegio Inmaculada participó en pleno en la celebración junto a cientos de personas que se sumaron a la convocatoria en una tarde cargada de emotividad religiosa.