Carriola.18.10.26
(*) Colaboración dominical de la Asociación de Pedagogía de Galicia “APEGA” con Carriola de Marín coordinada por su vicepresidente José Carlos Otero López
INTELIGENCIA VERBAL-LINGÜISTICA
Dolores Armas
Lic. en Psicopedagogía
En el año 1983, Gardner propuso una nueva manera de entender la inteligencia. Observo la inteligencia como un concepto amplio, un concepto que engloba muchos aspectos relacionados con el modo de aprender, de percibir, de dar respuestas al entorno y de resolver los problemas que se presentan. Cada persona desarrolla en mayor o menor medida cada una de esas inteligencias que determinó Gardner, o las pone en juego en función de la situación o contexto. Así podemos hablar de 8 tipos inteligencias que se estimulan en diferentes áreas cerebrales. Nuestra cultura, debido a la diversidad des estímulos, de experiencias de aprendizaje, de situaciones problemáticas que presenta, necesita de sujetos que den respuesta a ellas a través de sus diferentes inteligencias, y las familias y educadores somos responsables de su estimulación a través de experiencias educativas diversas y enriquecedoras. Sabemos que la inteligencia no es algo innato que domina todas las habilidades del ser humano, sino que se desarrolla en diferentes áreas en función de los estímulos que le presente ello entorno.
¿ Cuáles son, entonces, las ocho inteligencias descritas por Gardner ?
Las inteligencias de las que nos ha hablado Gardner son: la inteligencia verbal-lingüística, la inteligencia lógico-matemática, la inteligencia musical, la inteligencia visual -espacial, la inteligencia naturalista, la inteligencia interpersonales y la inteligencia intrapersonal.
¿ Cómo podemos identificarlas y potenciarlas en los niños?
En este y en los siguientes artículos iremos viendo las características de cada inteligencia, que indicadores observar en nuestros hijos para determinar cuales son sus mejores habilidades y qué podemos hacer para desarrollar aquellas que están adormecidas. Empezaremos con la inteligencia verbal-lingüística que resulta ser la capacidad para manejar de un modo eficaz el lenguaje en todos sus ámbitos: conocimientos de las palabras y sus significados, expresión de ideas con corrección y claridad, descodificación de mensajes y comprensión profunda de los mismos y uso de diferentes códigos lingüísticos e idiomas. Esta habilidad de comprender y expresar ideas es fundamental en nuestro entorno, ha favorecido la evolución del ser humano y los cambios continuos que provoca en el entorno. El lenguaje es el medio para acceder al conocimiento, para relacionarnos con otras personas y resolver los problemas de un modo más eficaz. Por estas razones debemos estimular desde el nacimiento esta inteligencia. Desde los primeros días debemos hablarle al bebé, cantarle nanas, decirle juegos de palabras (5 Lobitos, … y el más gordito se lo comió, …) describirle las acciones que vamos haciendo relacionadas con él a la hora de la comida, del baño, de vestirse, …. Una vez que se pueda sentar ya le podemos enseñar cuentos y hablarle sobre ellos, así como nombrarle los objetos y las personas que están a su alrededor y que le resultan familiares. Así poco a poco la interacción verbal se irá haciendo más compleja, pues empezaremos a darle sentido a sus expresiones y primeros balbuceos. Una vez que el niño ya habla debemos dialogar continuamente con ellos presentándole palabras que enriquezcan su expresión y comprensión. Leyendo con ellos cuentos o fomentando la lectura de todo tipo de libros y documentos, pidiendo su opinión sobre temas de interés social o personal, que serán más complejos a medida que vayan creciendo; así como preguntarle sobre la mejor manera de resolver ciertas situaciones cotidianas.
Los niños que tienen una especial destreza en el ámbito lingüístico mostrarán un aprendizaje correcto y precoz del habla. Les gustará escribir y leer, su expresión será rica, con abundante vocabulario y expresiones verbales complejas. Tendrán facilidad para memorizar fechas y hechos. Les gustarán los juegos de palabras: crucigramas, sopas de letras, trabalenguas, Pictionary, Scrable, …. Disfrutan comprando libros, libretas, útiles de escritura. Les gusta ir a las librerías, escuchar cuentacuentos, ver obras de teatro, incluso participar en conversaciones de adultos.
En la escuela la inteligencia lingüística se estimula a través del uso de diferentes medios de información y soportes, no exclusivamente a través del libro de texto y sus propuestas. También son muy estimulantes las dramatizaciones cuando los propios niños son los autores y las tormentas de ideas; la escritura de diferentes textos en función del contexto comunicativo; la lectura compartida con otros niños de otros niveles y los foros de lectura; las publicaciones de diarios escolares, autobiografías, viajes, libros temáticos,…; la presentación oral de diferentes temas, …