Carriola.Alfonso Díaz.27.02.22
Lo prometido es deuda y, si ayer Alfonso Díaz nos prometía un bizcochazo saludable y fácil de hacer, hoy lo hace realidad en Carriola con su vídeo demostración mientras que aquí nos da unos buenos consejos para la salud diferenciando aceite de mantequillas. Pues...¡¡¡buen provecho!!!
Otro domingo más, amig@s de esta Carriola y, esta vez, arrancamos con una pequeña reflexión cuando decidáis “pecar” en la mesa.
Y es que, si te propones saltarte todos los límites, que sea con lo mejor y lo más saludable. Nada de medias tintas. O lo que es lo mismo: si vas a pecar, peca sano. Vamos, que si piensas saltarte una dieta que no sea con una salchicha, sino con un buen besugo o un chuletón.
Esto lo digo porque, al hilo de la receta de hoy, lucho contra el tradicional afrancesamiento de la repostería. Como a Francia le sobraba mantequilla de sus productores de leche, impusieron la moda mundial de usar esta grasa animal en sus postres y en la cocina en general. Un producto que es enemigo de una dieta cardiosaludable, por su porcentaje de grasas saturadas. Como consejo, os animo a que utilicéis en toda la repostería, (salvo con la masa de hojaldre, que eso es otra cosa…) aceite de oliva virgen extra “Aires de Jaén”, una grasa rica en monoinsaturados y que os ayudará a limpiar vuestra conciencia. Tomaréis grasa, sí, pero “de la buena”.
Os quiero comentar que siempre hay un listo que os querrá marcar un gol. Y, en ocasiones, lo habrá marcado ya. La gran diferencia que hay entre la mantequilla y el aceite de oliva, aunque parezca una obviedad, es que una grasa es de origen animal y otra de origen vegetal. Por eso, ojito con la margarina de aceite de oliva o de girasol. Las grasas vegetales, en su estado natural, nunca solidifican, sólo lo hacen previo paso por un proceso químico industrial de hidrogenización. Si mi aceite virgen extra lo veis algún día en formato de margarina, ni se os ocurra comprarlo, porque será una grasa saturada. Dicen los químicos que ese es el primer milagro del hombre, transformar una grasa sana en una verdadera bomba.
Como corolario, si os quedaba alguna duda: el precio de la mantequilla es tres veces más caro que el del aceite. Piensa cuántas pastillas de mantequilla necesitas para tener un kilo y luego mira el precio de un litro de aceite. Verás que no hay color.
El doctor bizcocho de la receta de hoy presenta, de una manera sencilla, cómo disfrutar de un postre sano que puede ser la base de cualquier tipo de tarta, en función del relleno y de la cobertura que se elija.
Como siempre que os presento una vídeo receta os vuelvo a pedir que la compartáis, para ir haciendo más grande la familia de “papadores” de esta nuestra Carriola. Además, transmitiréis un mensaje de cocina saludable y responsable.
