Carriola.Redacción.24.03.22
Ayer tarde llegó el primer contingente de personas procedentes de Ucrania que han sido acogidos por dicho centro que pone a su disposición la parte de la residencia que necesiten así como la atención que precisen mientras dure su estancia en nuestra villa. Hoy llegará gran parte del cincuenta por ciento que queda y dentro de unos días el resto que completará el numeroso grupo de mujeres y niños y niñas que lo forman, toda vez que sus hombres han tenido que quedar en la defensa de su país ante la salvaje invasión rusa.
Santiago Bareño Alcalá-Galiano, máximo responsable del SEI San Narciso llegado de Madrid para tratar este asunto, reunió ayer a numerosos familiares de los alumnos del colegio marinense a los que explicó, pormenorizadamente, el plan urdido para la adecuada atención a las personas que llegan desde Ucrania en demanda de auxilio y protección. Asistió a la reunión la alcaldesa María Ramallo.

De izquierda a derecha, Antonio Traba, María Ramallo y Santiago Bareño, propietario del grupo SEI
Empezó Bareño asegurando, para tranquilidad de las familias que tienen a sus hijos e hijas en el centro, que esta circunstancia para nada va a alterar lo más mínimo la normalidad del mismo. “La vida de vuestros hijos y el funcionamiento del colegio para nada se va a ver influenciada por la presencia de estas familias a ningún nivel y me refiero también al nivel económico aunque sí, estoy seguro de que esta circunstancia enriquecerá mucho la formación de nuestros alumnos porque será una verdadera lección de vida para todos ellos”.
Cincuenta y cinco personas serán las atendidas en el San Narciso, familias formadas por madres e hijos y en algún caso abuelas. “Nosotros lo que les hemos ofrecido a todas ellas y que van a empezar a disfrutar desde su llegada es, por un lado, alojamiento en la residencia, manutención, porque tendrán su desayuno, comida y cena aquí. El desayuno y la cena los harán en grupo porque no hay alumnos del colegio que desayunen ni cenen aquí y, en el almuerzo los niños ucranianos compartirán con los del centro sus mesas, mientras que las personas mayores estarán en grupo totalmente aparte, por lo que este aspecto tampoco afectará para nada a la dinámica normal diaria.
Además de esto, el colegio se compromete a entregar a las personas acogidas una cantidad económica para que puedan tener cierta libertad mientras permanezcan en Marín.

Grupo de refugiados ucranianos llegados en la tarde de hoy que ya descansan en la residencia del colegio SEI San Narciso
Cómo podrán ayudar las familias de aquí
Bareño Alcalá manifestó desconocer en qué condiciones llegan y con qué, estas personas. Consideró urgente dotar a los niños y niñas de sus uniformes lo antes posible para facilitar su integración. “No sé - dijo - si vienen con lo puesto o si traen una maleta de ropa cada una por lo que iremos viendo la necesidad en cada caso”. Consideró inconveniente, por ahora, que se envíe ropa y otras cosas al grupo al desconocer esa circunstancia y aseguró que, a medida que pasen los días y se vayan observando las necesidades podría solicitarse la ayuda puntual para cubrir esas primeras necesidades.
“Lo que vamos a hacer es, a través del ANPA que está dispuesta a la colaboración total, ir comunicando las necesidades que vayan surgiendo para que las aportaciones sean las adecuadas a la necesidad y, como primera cosa, solicitar a aquellas familias que tengan algún uniforme que sus hijos ya no usan por el motivo que sea, que nos lo remitan para ser aprovechado por los nuevos alumnos que se incorporarán al centro inmediatamente, ese será un alivio económico para nuestro plan con el que también dotaremos a los niños del correspondiente material escolar segundo sus edades.
Profesores ucranianos
Los niños refugiados se incrustarán en las clases normales y, como suele suceder, al margen de la situación emocional que les acompaña en este momento, suelen adaptarse muy rápidamente a lo que les ayudarán, sin ninguna duda sus nuevos compañeros. Pero Bareño informó a los asistentes que ya ha contactado con algunos profesores ucranianos para incorporarlos a la tarea de manera que puedan solventar cualquier situación difícil que se presente especialmente referida al idioma y, además, los niños podrán continuar con su plan de estudios que seguramente diferirá en parte del de España al menos en lo que a las materias troncales de cada nivel, con lo que conseguiremos la continuidad necesaria mientras se encuentren aquí porque es sabido que ellos quieren regresar a su país cuanto antes y ojalá que pueda ser así.
El máximo responsable del SEI San Narciso aseguró que el profesorado del propio centro está muy concienciado con la situación e incluso se han brindado para procurar un plan de enseñanza de nuestro idioma a las madres y abuelas del grupo, por lo que les agradeció ante las familias presentes “esa demostración de la calidad humana que atesoran” - dijo. Pidió finalmente a los asistentes que se concienciaran también de las posibilidades de colaborar en la integración participando con las personas refugiadas en actividades, invitando a los niños y niñas a comer o a jugar con sus hijos compañeros de colegio o a participar en paseos, playa o cualquier actividad que se realiza en familia.
Finalmente agradeció a las organizaciones, clubs deportivos y sociales que se pusieron en contacto con él para expresarle su apoyo ofreciendo instalaciones y actividades gratuitas para los niños ucranianos mientras se encuentren en Marín. “Estoy seguro que sacaremos esto adelante como hemos hecho con el propio colegio tras atravesar tantas dificultades y, cuando todo esto pase, sé que nos sentiremos muy orgullosos de lo que habremos hecho como colectivo y vuestros hijos sabrán valorar el aprendizaje de vida que esta situación les ofrece”.
Varios asistentes hicieron diversas propuestas que fueron quedando “sobre la mesa” a la espera de conocer las verdaderas necesidades de las personas que están llegando al colegio estos días.
Iremos dando noticia de la situación de este numeroso grupo de personas que convivan en Marín tratando de olvidar la terrible experiencia de la guerra en su país.