Carriola. Julio Santos Pena. 01.03.22
Marín ha perdido a uno de sus vecinos más entrañables como era Victor Blanco Freijeiro. Noventa y dos años tenía nuestro buen amigo Víctor, amigo de todos, hombre de constante y continua sonrisa gran conversador y amante de Marín en donde su familia tiene profunda raíces y particular historia, no en vano era la propietaria de los famosos baños que se ofecían en el balneario que ocupaba la esquina donde hou està el Banco de Santnder al lado del ayuntamiento. Víctor fue, además un muy conocido comercante con una tienda de calzado en la Calle Real que después se convirtió en la famosa sala de juegos durante el boom de las máquinas eléctricas y donde se jugaba al tenis de mesa y al futbolín durante horas de gran diversión.
Víctor vivía actualmente en una residencia no muy lejana y de vez en cuando aparecìa por Marún para visitar a los amigos que éramos muchos, y conversar de todo un poco con su característico tono amable y sosegado. Compartíamos unos vinos y arreglábamos un poco el mundo alternando la temática con recordar el pasado de Marín que tanto quería y conocía.
Hace unas pocas semanas lo ví por ùltima vez en el salón de plenos del Concello porque vino, junto con sus familia a presenciar y participar en el nombramiento de Hijo Predilecto de Marín a su hermano Antonio, honor que el pueblo le hizo a petición, valga la redundancia, popular porque apoyaron la moción de “Portocelo” numerosas asociaciones de todo tipo. Aquel día me di cuenta de que Víctor, conservando su afabilidad y su perenne sonrisa, estaba iniciando su declive final y no me equivoqué porque no han pasado muchos días y la noticia de su fallecimiento corroboró mi intuición. Creo, en cambio, que acaso Víctor resistió todo lo que pudo para ver cumplida su gran ilusión de muchos años atrás de que la memoria de Antonio, su hermano, alcancanzase, por fin, la merecida distinción que en aquel acto se le hacía.
Ayer, el problema técnico que me impide la normalidad de Carriola de Marín, me vi imposibilitado de mostrar aquí mi condolencia a sus familaires y amigos que le conocíamos tan cercano a todos. Hoy, a las cinco y media de la tarde, será la Misa por su eterno descanso en la que estoy seguro serà una muestra del sentimiento general por su desaparición.
Descansa en paz, Víctor, te lo mereces. Te echaremos de menos durante mucho tiempo y allá nos veremos, seguro.