Carriola.Redacción.04.04.22
Una nueva concentración masiva tuvo lugar ayer en las inmediaciones del palco de la alameda Rosalía de Castro con presencia de los familiares de los náufragos del Villa de Pitanxo que llegaron al punto de encuentro en grupo siendo recibidos por calurosos aplausos de los cientos de concentrados que mostraron así su apoyo incondicional en el doloroso trance que están viviendo.
La palabra “Justicia” se repitió durante la concentración en innumerables ocasiones lo que da la verdadera sensación que tienen las familias de los náufragos del Villa de Pitanxo que se sienten absolutamente desamparadas por la negativa del Gobierno de España que, sin ningún apoyo de informes técnicos, ha declarado que no hará nada por investigar los motivos del accidente y por si pudiera haber algún cuerpo atrapado en el interior o las proximidades del buque siniestrado. La portavoz de las familias, María José De Pazo que abrió las intervenciones fue muy explícita en su comparecencia
Presencia y palabras de Samuel Kwesi
Especial momento de emoción fue el de la intervención emocionada y entrecortada del superviviente Samuel Kwesi que con bastante dificultad expresó el estado de ánimo en que se encuentra pues aseguró que, para él, todos los días son el del naufragio en que se le repiten las imágenes de lo vivido con tal angustia, viendo morir a sus compañeros uno a uno, que más que compañeros eran amigos porque dijo “He estado en varios barcos pero en ninguno viví la amistad con los compañeros, como en este caso”.

Samuel Kwesy se dirigió a los asistentes y reclamó la búsqueda del barco
Samuel incidió, durante su intervención, en la exigencia de justicia para depurar las responsabilidades a que hubiera lugar, “pero - dijo - ¿Cómo vais a hacer justicia sin obtener las pruebas más importantes que puedan esclarecer el problema?”. Añadió además que esa justicia sería también para otros porque - dijo “Hay muchos barcos, muchos marineros que pasan dificultades que requieren también de la verdadera justicia”.
Samuel Kwesi recibió un gran aplauso de apoyo cuando aseguró sentirse tan triste que no era capaz de expresarse porque no encontraba palabras pero tuvo arranque para asegurar que si se vino desde su país africano a España fue porque el sabe que en España es muy diferente a su lugar de origen donde reconoció que había mentira y corrupción. “Para mí España es un país que dice la verdad y hoy, con este accidente deberíamos tener una prueba de eso y de que el Gobierno de España dice también la verdad como yo siempre he creído”.
Pidió finalmente por todos los familiares de los náufragos. “No es lo mismo contarlo que vivirlo - añadió - Yo los vi como sufrieron y como los que estaban conmigo en la balsa decían sus últimas palabras”. Antes de recibir el apoyo de los presentes que repetían “Samuel estamos contigo”, “Samuel, declara la verdad” y le aplaudían, reiteró su petición al Gobierno para que se baje al barco “Porque viéndolo sí pueden hacer una justicia de verdad; yo estoy haciendo mi parte y pido a todos que cada quien ponga de su parte y se haga esa Justicia y no solo para hoy, para el Villa de Pitanxo, sino para todos los marineros que trabajan en difíciles situaciones de peligro”.
María José De Pazo, portavoz de las familias
El discurso de María José De Pazo, hija del jefe de máquinas que está entre los doce desaparecidos, fue la primera en intervenir para reivindicar del Gobierno que cumpla su compromiso inicial de llegar al barco para tratar de tomar datos de lo realmente sucedido. “Pero nosotros nunca pedimos que mandaran buzos, como se está diciendo tergiversando nuestra petición; siempre pedimos que se bajase al Villa de Pitanxo para saber si es posible encontrar algún cuerpo, estamos en nuestro legítimo derecho y nadie nos lo puede quitar, dijo mientras arrancaba los aplausos de los asistentes - y nunca pasó por nuestra cabeza que enviaran buzos como dijo Miñones, el delegado del Gobierno; que no pongan en nuestra boca palabras que nunca dijimos porque lo que parece es que quieren desacreditarnos; lo que pedimos es que envíen robots, que los hay y no es nada extraordinario ni que no se haya hecho antes lo de buscar a personas en el fondo del mar, hay muchos casos y no entendemos por qué no quieren hacerlo con estos 21”.

María José de Pazo declaró ante la prensa después del acto
De agravio comparativo, humillación y desprecio calificó la actitud del gobierno “Porque estos también son españoles, marineros que trabajan y contribuyen al Estado español y el Estado debe contribuir con ellos”. Y no solo es una humillación para los 21 y para sus familias sino para toda la gente del mar porque ojalá no vuelva a pasar nunca más y que esta desgracia sirva como precedente. “Vamos camino de dos meses y no se ha hecho absolutamente nada, solo darnos un escrito sin firmas de ningún experto y sin referencia a ninguna empresa especializada. Se limitaron a darnos un escrito en folio y medio que demuestra lo que trabajaron en mes y medio después de la gran desgracia que fue para decir que es inviable bajar al pecio y rescatarlos cuerpos con lo que se desestima la petición”.
De Pazo Allariz continuó diciendo “A mí me parece que este escrito viene sin ninguna firma porque les dio vergüenza decir eso sabiendo que sí se puede bajar y mientras no se haga, las familias lo vamos a seguir pidiendo por los 21 y por toda la gente del mar”. Recordó que el Instituto Oceanográfico Español hace campañas todos los años en la zona del naufragio “Van en el verano y esos barcos están dotados de robots y si pueden hacer estudios de stoks como otros de fundaciones internacionales, en las que participa España, con aparatos que valen para eso pero no para localizar el pecio. Non somos expertos pero parvos tampouco somos”.
La portavoz de las familias criticó que un mes y 19 días después del naufragio “Nadie nos sabe decir el punto del hundimiento ni a qué profundidad está y todo el mundo sabe que con una sonda de un barco normal se puede ver el fondo y se puede localizar así como con otros aparatos que no son cohetes aeroespaciales también se puede medir la profundidad. No han hecho nada, ni siquiera medir la profundidad y si es así, ¿cómo se puede valorar bajar o no a un barco?”.
Finalmente María José De Pazo aseguró que a las familias les duele mucho el desamparo del goierno “Nos duele mucho y por eso no vamos a abandonar y pasará el tiempo pero seguiremos diciéndolo porque sabemos que sí se puede bajar y deben aprovechar el verano”. A las palabras de De Pazo le siguieron gritos de “Sí se puede” desde el público concentrado mientras la portavoz decía “Solo sabiendo como está el barco se podrá conocer la verdad para poder hacer justicia pero nos tememos que muchos no quieren que se haga justicia , ahí está el problema”.
Finalizó agradeciendo la presencia y el apoyo que se demostraba con esta nueva concentración y aseguró que se mantendrán en la lucha “Por los 21, que ya sabemos que no nos los van a devolver, y por todos los marineros para que el Estado nunca los deje abandonados”.
“Si no quieren bajar al barco será porque quieren tapar las pruebas”
Otro interviniente manifestó su indignación y la del colectivo afectado por la postura de las autoridades que, según estimó parece que no quieren bajar al barco “Porque en ese barco hay pruebas y si te estás negando a llegar a él ¡quieres tapar las pruebas?... pues es lo que intentan hacer- manifestó.
Añadió que es preciso dar un paso al frente en este caso para que no vuelva a pasar otra cosa igual dentro de unos años “por taparlo y no tomar medidas”. Criticó la supuesta avaricia que lleva a tres o cuatro a llenarse los bolsillos sacrificando a los marineros “Y por esa causa se quedaron 21 enterrados en el mar y es lo que nos tiene cabreados”. “Mentiras, piedras en el camino para investigar la verdad - añadió - no nos van a parar porque tardaremos un mes cuadro años o diez, pero a mi me van a enterrar vivo pero lo vamos a saber porque pelearemos por su memoria y por su respeto”.
Impresionante minuto de silencio
La concentración guardó un minuto de absoluto y respetuoso silencio en memoria de los tripulantes fallecidos tras haber estallado en aplausos mientras un familiar de los mismos leía sus nombre uno a uno, y así terminó este nuevo acto de reivindicación popular que, da la sensación de que no será el último .