Lapetit
The current Bet365 opening offer for new customers is market-leading bet365 mobile app You can get a free bet right now when you open an account.

Alfonso Martín Suárez alcalde clave en la modernización de la Educación en Marín con la construcción de los cuatro grandes colegios públicos

Carriola.Julio Santos Pena.07.04.22

El Colegio Público de Seixo va a celebrar por todo lo alto, el cincuenta aniversario de su puesta en marcha, acaso con un año de retraso porque creo recodar que inició su andadura antes del 1972 pero se llega a tiempo. El colegio de Seixo fue el primero que se construyó para transformar la Educación Pública en Marín y tras él los otros tres de Laxe, Sequelo y Viñas Blancas. Y el impulsor de semejante mejora fue Alfonso Martín Suárez, alcalde durante cinco años que le fueron suficientes

Hasta finales de la década de los sesenta Marín contó únicamente con escuelas unitarias en diversos puntos del rural y del casco urbano y el Grupo Escolar, en lo que a la educación pública se refiere. También estaban los colegios privados, principalmente el de la Inmaculada (de chicas) y el de os Paúles, (de chicos), y, además las academias de Don Félix Davila, Don Antonio Aboy, Don Ignacio Caeiro... y algún que otro rincón donde ir a la “escuela” de aquella manera en los tiempos prehístóricos de la educación propiamente dicha que, por otra parte, aunque carentes de los medios más adecuados, contaban con maestros con vocación de primera, valga la expresión, a los que no nombraré aquí porque podría olvidarme de alguno o alguna y todos ellos tenían un mérito increíble por su trabajo y dedicación haciendo bolillos para llegar a fin de mes porque bien se decía entonces lo de “ganas menos que un maestro de escuela”.

A mí me tocó, terminada la carrera a la vez que la mili, incorporarme a aquella distribución escolar privada y en el año 1970 me incorporé a la Academia Aboy como único titulado ya que las tres o cuatro personas que ejercían allí la tarea de enseñar no contaban con la titulación porque, entre otras cosas, por aquel entonces, no era necesaria y bastaba con uno que firmara la documentación a final de curso. Los niños y las niñas se preparaban durante el año, sábados incluidos, y en algunos casos tenían que examinarse en Pontevedra, aunque en la mayoría se hacía el libro en la misma academia y después se sellaba en la Inspección. Era el nivel de docencia que había y que funcionó durante muchos años, en muchos casos con escuela unitaria o reuniendo varios cursos en uno atendidos por un maestro, maestra o ayudante. Precario, si, pero de aquel sistema salieron pilotos, almirantes, abogados, curas, maestros... de todo, y el mundo rodaba igual que hoy con lo cual se multiplica el mérito de aquellos docentes, titulados o no, que impulsaron la educación de las generaciones de chavales de entonces.

Y así fue hasta que llegó al Ayuntamiento de Marín un alcalde natural de Vigo pero residente aquí donde atendía los negocios propios o de familia y que también fundó su propia familia en en Marín. Alfonso Tomás Martín Suárez, sustituyó a Raúl Santiago Taracido en la alcaldía que aceptó, cuando se la propusieron, por espacio de cinco años máximo, período que cumplió a rajatabla, y con otra condición, que era la de modernizar la Educación Escolar en Marín. Era el Gobernador Civil Ramón Encinas Diéguez quien, al aceptar las condiciones también cumplió con su compromiso con el alcalde que él mismo designo.

Y puesto a la tarea, en los cinco años que Martín Suárez estuvo al frente del Concello se construyeron los cuatro Colegios Públicos empezando, precisamente por el de Seixo para el que se utilizaron unos terrenos donados por los Soto-Quiroga, una familia muy querida en aquella parroquia. Tras el de Seixo se hicieron “A Laxe”, “O Sequelo”, y “Viñas Blancas”, los tres primeros de 16 aulas cada uno y, el último, de 32.

Me acuerdo que estando trabajando en la Academia Aboy, cuando se empezó a sonar que se iban a construir tantos colegios, don Antonio, que después fue alcalde de Marín también, vaticinó que aquello era el final del hasta entonces disgregado y un poco estrambótico sistema educativo, administrativamente hablando, y así fue porque en poco tiempo fueron desapareciendo las unitarias públicas y las academias privadas como no podía ser de otro modo.

Valga, ahora que la familia educativa del CEIP de Seixo, soslayada la pandemia, va a celebrar el 50 aniversario del centro, acaso con uno o dos años de retraso pero con igual mérito, este reconocimiento a Alfonso Martín Suárez, impulsor en un solo quinquenio de la transformación educativa de este municipio, atento y eficiente, como estuvo, a los planes nacionales de mejora.

roslev