Muy buenas chic@s de la Carriola
Cada semana me sorprendéis más. 6.400 visitas tuvimos el domingo pasado. La demostración clara de que nos va la marcha, marcha con nuestra viagra verde. La viagra de sandía “Sol de Levante” con “Aires de Jaén” puedo decir que ha sido un éxito. Cantidad de gente me ha parado por Marín con un sonrisa en la boca y, si iba con su esposa, como me pasó con mi amigo el redero, se hacen los tontos pero la mujer por detrás me hacía gestos para decirme “algo”… Y así, también, un par de jubilados que pasan los 70 que, tomando café en pandilla en “La Farola”, todos tenían una sonrisa cuando me hablaban del artículo del domingo pasado.
No quiero pensar qué pasará dentro de nueve meses, en enero. Va a haber mucha más alegría en las casas. Nuestro querido director tendrá que hacer un reportaje en esas fechas sobre el incremento de la natalidad en Marín, a ver si pasamos ya de los 25.000 habitantes, porque desde que tengo uso de razón no pasamos de ahí. Ni tampoco bajamos…
Daremos ese salto cuando terminemos de absorber a Pontevedra, se convierta definitivamente en otro barrio residencial de Marín y deje de ser…
Como me he quedado sin adjetivos, sólo puedo decir que sois “la leche”. Y, en base a este producto, vamos a hacer la receta de hoy. Los niños de los años 70 y 80 descubrieron que había una merienda más allá del bocata de chorizo y de plátano con azúcar. A base de una cancioncilla que se hizo popular y muy pegadiza, tanto que 50 años después todo el mundo la recuerda, encontramos los ingredientes de la receta de hoy: “leche, cacao, avellanas y azúcar…” ¿Sois capaces de ponerle música a esta letra? Pues sí, amig@s míos, esos son los ingredientes pero, como llevamos varias semanas hablando de salud, mi receta va a ser saludable. ¿Con calorías? Sí, pero de las buenas. Eso me lo enseñó hace unos días la vicedecana del grado de Tecnología de los Alimentos de la Universdad de Vigo, con la que vamos a empezar a trabajar en un nuevo proyecto. Cuando le mostré mi inquietud por la cantidad de calorías de un nuevo producto que he patentado me dijo que no había que preocuparse por la cantidad, sino por la calidad de esas calorías. O, como me comentó otro amigo, si te vas a saltar una dieta, no lo hagas con unos perritos de “La Favorita”, sino con un chuletón de la “Lonja vella”.
RECETA
Los ingredientes se ven claramente en la video receta. Lo que sí os aconsejo es que no escatiméis en la cantidad de avellanas y que no tengáis miedo a atemperarla en una sartén hasta que se calienten, no tostarlas. Cuando estén calientes, con la ayuda de un robot de cocina potente, hacemos una pasta de avellanas, que integraremos en la elaboración de nuestra “Oleocilla, qué maravilla”.
La ventaja de utilizar el aceite “Aires de Jaén” es que al tener las variedades de arbequina y picual, los matices propios de almendrado de este “coupage”, que yo selecciono personalmente, ayudan a nuestra Oleocilla a ser mucho más sana que la del anuncio de televisión. Ahora destacan en su publicidad y etiquetado que no utilizan aceite de palma (grasa saturada), vete a saber tú qué usan. Dicen lo que no, pero no dicen lo que sí. Tiene gracia el tema.
Cuando emulsionemos los ingredientes, procurad que todos estén a la misma temperatura ambiente. Desde la leche, a la pasta de avellana.
Como digo siempre, vamos a seguir compartiendo este artículo con la vídeo receta para que nuestros niños puedan disfrutar de una merienda golosa y sana.
Si logramos superar los 6.400 de esta semana ya no sé qué calificativos tendré que usar para describiros.
¡Ánimo, a compartir!
