Carriola.Redacción.07.10.22
Sesenta años después de haber entrado por primera vez por el portalón de Carlos I, han vuelto a reunirse los compañeros que fueron de la Promoción 29 de Infantería de Marina.
Los actos oficiales que la Escuela Naval Militar programa cada año para reunir en lo posible a los miembros de las distintas promociones que celebran lo que se conoce como bodas de plata o bodas de oro (estas diez años antes de su real plazo), han reunido a un grupo de militares retirados pertenecientes da la promoción número veintinueve de Infantería de Marina que ingresaron en la Academia de la Armada en el año 1962 y de la que salieron varios cursos, una vez finalizada su preparación, después para sus respectivos destinos.
Y tras la celebración castrense propiamente dicha, durante tres días este grupo de compañeros disfrutan de una especial convivencia que les ha llevado, en primer lugar, a visitar la Escuela Naval en la que tendrán muchos recuerdos personales pero para comprobar también los cambios y las modernizaciones que en ella se han hecho desde entonces.
Y como complemento de esa confraternización ha sido el periplo de visitas que han realizado a lugares de interés por el entorno, compartiendo almuerzos en emblemáticos restaurantes y algún que otro “furancho”, ya que algunos de los componentes del grupo no regresaron a Marín desde que salieron de la Escuela Naval y sabemos que han comentado la transformación que la villa ha registrado desde entonces.
Recuerdos de anécdotas y circunstancias de la carrera realizada en el centro castrense ubicado en Marín han sido la constante durante esta reunión de "rejuvenecimiento" varias jornadas.