Carriola.José Carlos Otero López(*).19.03.23

LA CITA DE HOY:
“Si no sabes, te enseño. Si no puedes, te ayudo; pero, si no quieres... , lo siento, nada puedo hacer por ti”.
AUTOR:
(Desconocido)
REFLEXIÓN;
Voluntad de atender y motivación van íntimamente ligadas y podríamos definirlas como el interés que tiene el alumno por su propio aprendizaje o por las actividades que le conducen a él. Ese interés se puede adquirir, se puede mantener, se puede aumentar o se puede perder, en función de factores intrínsecos o extrínsecos.
En el ámbito familiar son los padres los encargados de despertar la motivación en los hijos y en el ámbito escolar, son los profesores quienes deben favorecer la motivación para el aprendizaje, utilizando su profesionalidad y los recursos didácticos a su alcance para conseguirlo, siendo conscientes de que sin motivación no hay aprendizaje.Los alumnos no se motivan todos por igual, cada uno tiene sus propios centros de interés, pero lo importante es buscar y realizar actividades motivadoras que impliquen mayor participación.
Algunos factores que inciden en el interés de los hijos/as y alumnos/as por aprender son: variación de los estímulos cambiando de actividades, favorecer la participación activa, frecuentes preguntas pidiendo respuestas, utilizar ejercicios o prácticas que obliguen a centrar la atención y, en general, hacer uso de los mecanismos de creatividad para encontrar fuentes de estímulo.
Sin duda, aprender requiere esfuerzo, pero si existe motivación todo trabajo es más llevadero e incluso puede resultar agradable y satisfactorio, si se consigue despertar esta chispa para que el deseo de conocimiento sea real.
Algunas estrategias básicas de procedimiento para despertar en los estudiantes y en los hijos el interés por aprender son:
* Ayudarles a que deseen adquirir nuevos conocimientos,
* Facilitarles las herramientas para que los encuentren,
*Ayudarles a distinguir lo bueno de lo malo y que sepan descubrir qué hacer con todo lo que han aprendido.
Es importante permitir que cada niño/a aprenda a su modo, es decir, con su estilo y recursos propios, nunca imponer modelos.
CONCLUSIÓN
La mejor fórmula para despertar la motivación y el interés por aprender es hacer uso del proverbio chino: “Si leo, comprendo; si lo escucho, entiendo; si lo veo, recuerdo, si lo hago, APRENDO”, y ante todo, hacer descubrir la aplicación práctica de lo aprendido.
(*) Lienciado en Pedagogía