Carriola.J.S.P..24.04.23
La fotografía ha sido desde su invención un pilar de la historia que, por sí sola, permite que nos traslademos a otra épocas reviviendo personajes, paisajes y motivos diversos ya irrecuperables. A lo largo de la historia de la fotografía se han sucedido profesionales capaces de quemar sus dedos con extraños líquidos y sus ojos bajo el impacto de las lámparas que utilizaban para su trabajo lo que no impedía que disfrutasen del resultado de su artístico trabajo o afición. Una lástima que se hayan perdido imágenes impresas por el arte fotográfico porque hubo, y hay, quien no tiene dolor alguno en tirar las a la mismísima basura con lo que impiden que se revivan las situaciones que representan.
Las máquinas que otrora fueron verdaderos artilugios tan sencillos como las que utilizaban los fotógrafos de los jardines, al minuto, tienen un largo recorrido hasta las espectacularmente complicados que hoy llevan los fotógrafos profesionales capaces de eludir iluminaciones y distancias hasta llegar incluso a los límites de la legalidad.
En Marín teníamos conocidos fotógrafos de la vida social como Cea, los hermanos Quirós, Rivas, Orjales y también fotógrafos científicos como Maky, Ocaña y, sobre todo, Gago, cuyo trabajo de investigación es mundialmente conocido por sus investigaciones, aunque los marinenses no tengamos conciencia de ello. Todos ellos dejaron constancia de su arte a distintos niveles y ojalá se hubiesen conservado sus trabajos que serían la historia gráfica de Marín y de los marinenses.
Hoy en día hay más cámaras que fotógrafos porque cada teléfono es capaz de tomar la imagen de cualquier situación aunque, lamentablemente, el noventa por ciento de las imágenes tomadas no se verán reproducidas nunca y se disiparán con la simple pérdida del teléfono en cuestión o quemadas por cualquier alteración del propio aparato. No sería extraño que, tal como me comentaba en una ocasión el propio Gago, cualquier día la influencia de energía solar, borre la mayoría de los archivos que no están impresos en papel y con ello ese tesoro gráfico de la vida misma.

Una orquesta con conocidos músicos en el casino de la Escuela Naval
Viene este comentario a raíz de que alguien ha remitido a Carriola tres imágenes relacionadas con grupos musicales de Marín de otra época. Marín fue cuna de bandas de música, orquestas y grupos musicales que todavía están en la memoria de muchas personas de hoy. Referencias personales como Landín, Pachán, Molas, Vinteño, Sanpablo, Chapí... y otros muchos con los que podría hacer ua larga lista, rememoran aquella época de la música alejada de estridencias y defendida con el valor de los instrumentos y los pulmones y el alma de los intérpretes.

Otra legendaria agrupación con músicos fácilmente identificables
Pues a esta redacción nos han llegado estas tres fotografías y desde aquí invitamos a nuestros seguidores a indentificar a quienes en ellas aparecen. Será un bonito ejercicio de recordar y un homenaje a todos ellos. Difícilmente habrá todavía vivos muchos de los que en ellas aparecen porque debieron ser tomadas en la primera mitad del pasado siglo y la mayoría de las personas que se ven ya eran personas de cierta edad.