Carriola.Redacción.22.06.23.
Don Álvaro Rodríguez, cura párroco de Santo Tomé de Piñeiro pero estrecho colaborador de la feligresía de Marín-centro, falleció el pasado 26 de mayo cuando contaba con 83 años de edad y tras no superar las dolencias que le aquejaban.

Habiendo sido en su juventud y durante varios años, coadjutor en la parroquia Santa María del Puerto, Don Álvaro se grangeó la amistad de muchos marinenses que lamentaron su marcha a la Sierra de Outes y volvieron a alegrarse cuando regresó pero a la de Santo Tomé de Piñeiro, ya como párroco, desde donde no dejó de colaborar, sobre todo en este tiempo de carencia de sacerdotes, con el cura párroco de Marín y también con las feligresías cercanas.
Y por esa conexión que sostuvo siempre con los vecinos de Marín, la parroquia organiza para el próximo martes, día 27, a las cinco de la tarde, una Misa en su recuerdo en el Nuevo Templo parroquial a la que con toda seguiridad, asistirán muchas personas que testimoniarán, una vez más, el homenaje a su recuerdo