Lapetit
The current Bet365 opening offer for new customers is market-leading bet365 mobile app You can get a free bet right now when you open an account.

Pues... ¡que nos quiten lo bailao!

Carriola.J.S.P..19.10.23

julio@carriola.es

Ahora que las mayoría de las fiestas, musicalmente hablando, cuentan con una orquesta en un enorme escenario móvil con parafernalia, a veces insoportable de sonido, y lucerío, que por momentos aturde al público que renuncia a “bailar pegados” que diría Dalma para moverse mirando al espectáculo que ofrecen los músicos y cantantes que se balancean de un lado para otro calcando lo que hacen las otras orquestas de la competencia. Los palcos son verdaderas obras de arte en tamaño y efectos increíbles de luz y sonido y la multitud ante ellos se une a la parafernalia agitando barras plásticas hinchables u otros artilugios  que ayudan a dar movilidad a aquella concentración humana.

Y cuando uno se encuentra, como es el caso, fotografía como estas, una de ellas de de “Los Capris” con el Maestro Xiraldo a la derecha, hecho un brazo de mar, y su minibús con elegante cartel en su frente, y la otra de una verbena en San Pedro el 21 de junio de 1954 con conocidos músicos, entre otros los hermanos "Ferrolán" con una vocalista femenina, pionera en esta labor, le vienen los recuerdos de otras épocas en que las orquestas y los grupos no disponían de tantos complementos. Las había mejores y peores y todos sabíamos como sería la verbena de la noche con leer el nombre del grupo musical que la animaría. Estaban aquellas lujosas, enormes en todos los sentidos,  como “Poceiro”, “Florida”. ”Chicos del Jazz”, “Sintonía de Vigo”, “Satélites de La Coruña”... que competían ente ellas en elegancia e interpretación musical sin nada “enlatado”, además de “animador” que cantaba con belleza, pasión y sobre todo garganta y oído. También había grupos y orquestas más humildes en su concepción que no en su ilusión, que con pocos efectivos en el palco y menos "números" en cada cuerda musical, transmitían igualmente la animación verbenera y siempre según las posibilidades económicas de la comisión organizadora de las fiestas.

Verbena el 29 de junio de 1954 en San Pedro

Todos ellos sin grandes apoyos técnicos elaboraban la animación que hacía “bailar pegados” a las parejas del público, muchas de ellas de chicas que empezaban su baile entre ellas  a la espera de que llegasen dos pipiolos con la pregunta de siempre: “¿Bailas?”, y tras un rápido examen de arriba abajo, a veces a distancia, ellas respondían desprendiéndose y enganchándose a los proponentes aunque, otras veces, las que más, al primer intento, respondían con un “no” muchas veces rotundo y traumático para los pipiolos de turno que volverían a intentarlo poco después, a ver si tal.

Eran otros tiempos, otras costumbres... Ni mejor ni peor o, acaso, cada quien escogerá pero ver imágenes como estas a los de cuatro, cinco o seis décadas atrás, nos retrae a aquellos tiempos que seguramente la gente de hoy no comprenderán.

Pues... ¡que nos quiten lo bailao!

roslev