Carriola. Redacción 22.04.24.
julio@carriola.es.
La crítica surgida hace unos días de un usuario de la piscina municipal que denunciaba el precario funcionamiento de algunos departamentos del Centro Deportivo que contiene la piscina municipal, ha tenido respuesta del concejal de deportes Traba Miñones el pasado sábado y ahora es el socialista Diego González el que toma partido en la polémica

Diego González es el concejal del grupo socialista que se encarga de los teas deportivos y con un comunicado enviado a Carriola, entra en la polémica suscitada calificando de “Pésima gestión del PP en lo que a la piscina municipal se refiere”.
González asegura que lleva varios años demandando en nombre e su grupo la puesta en óptimo funcionamiento de la Piscina Municipal de Marín y recuerda que “tras casi 9 meses sin actividad debido al retraso en las obras realizadas en esta instalación (se cerró en Julio de 2023), parece que sigue sin estar en las condiciones de uso requeridas”.
Falta de elementos fundamentales
El edil del PSOE manifiesta que “La Piscina Municipal no solo se ha puesto tarde en funcionamiento tras las conocidas obras tan necesarias y demandadas por todos (se nos dijo 4 meses y fueron más del doble), sino que se ha abierto sin estar dotada de los elementos fundamentales de una instalación de estas características, y ni mucho menos con el derecho a cobrar a unos usuarios que esperaban recibir un servicio con unos mínimos requeridos de calidad, teniendo en cuenta además que los precios de todas las actividades han subido sustancialmente respecto a los precios existentes antes de su cierre por las obras y ahora, ha sido abierta, tarde, mal y a rastras, debido a una pésima gestión de nuestro actual Grupo de Gobierno”
Protocolaria
Critica la provisionalidad de la reapertura de la piscina diciendo, “Ahora que parece que ya todos veíamos la luz al final del túnel, nos encontramos con que esa protocolaria y anunciada puesta en funcionamiento, se queda en eso, en “protocolaria”, pues todavía no funcionan; ni el aire acondicionado (destacar que la sala de actividades dirigidas ahora está sin ventanas tras la reforma), ni la sauna, ni el jacuzzi, ni el ascensor, ni la silla para minusválidos de la piscina, a lo que se le suma que el gimnasio sigue sin estar todavía operativo con la maquinaria solicitada y que en los vestuarios solo han cambiado las cebolletas de las duchas cuando los mismas requerían de una reforma sustancial”.
Finalmente González también quiso hacer referencia a supuestos peligros como consecuencia de la reapertura del recinto en estas condiciones “Si sabían que la instalación no estaba en condiciones de ser abierta al público todavía, no entendemos por qué optaron igualmente por abrirla aun poniendo en riesgo la salud de los usuarios, y arriesgándose además a perder definitivamente a los clientes por el desencanto de estos, pues, como todos sabemos, hacer deporte es sano, pero no en esas condiciones, y tampoco logramos entender qué es lo que hicieron entonces en esos casi 9 meses de obras (el doble de lo previsto)”