Carriola. Ojiplático. 20.05.24
La visita fugaz, como por otra parte son las escalas de los cruceros en cualquier puerto del mundo salvo raras excepciones, del "Amera" a Marín ha suscitado opiniones de todo tipo. Y un seguidor de Carriola, "Ojiplático" nos ha enviado la suya que reproducimos a continuación sin entrar ni salir en su contenido como es la norma de esta página cuando las opiniones son libres y, sobre todo, respetuosas :
Ayer recibimos en Marín, concretamente en el Puerto, la visita de un barco con 770 pasajeros a bordo, turistas alemanes tras un anuncio de la Autoridad Portuaria unos días antes. Es un hito histórico, porque a nuestro Puerto no suelen llegar este tipo de buques y porque hacía nada menos que siete años desde la visita del último con turistas a bordo. Sin duda es una buena noticia, porque en Marín necesitamos turismo, y más si se trata de visitantes de gran poder adquisitivo como parece que eran los ocupantes del Amera, que llegó de madrugada y se fue a las cinco de la tarde, una hora antes del horario previsto decidiéndolo así el capitán cuando tenía a todo el personal a bordo del buque y para aprovechar el tiempo de navegación hacia el siguiente puerto.
El motivo de esta carta que dirijo al director de Carriola hoy es la necesidad que tengo de expresar mi opinión sobre la situación del turismo en Marín, sobre la visita del crucero ayer y sobre todo por lo que a mi juicio resulta una completa dejación de funciones desde varios ámbitos. También quiero anunciar que me gustaría que leyesen esta carta hasta el final, porque también tengo una opinión sobre la autopercepción enfermizamente negativa que tenemos la mayoría de los marinenses sobre nosotros mismos como muchas cosas, pero sobre todo como destino turístico.
Se me ocurre que, si yo tuviese alguna responsabilidad en la autoridad Portuaria y de cara a "ganarme" al tour-operador, consignatario del buque, armador, o a cualquiera que pueda tener algún poder de decisión sobre la posibilidad de más visitas a Marín, sin duda habría hecho mucho más por aumentar la oferta de los turistas a bordo; me da la sensación, por las fotos vistas y por percepción, que es probable sea equivocada, de que la mayor parte de los turistas se quedaron a bordo, y en la satisfacción de las partes está la posibilidad de más visitas
Se me ocurre también que si yo fuese alguien relacionado con el turismo en el Concello de Marín habría trabajado de modo intenso, muy intenso con el tour-operador responsable y alguna agencia local, que las hay, en la organización de una experiencia a ofertar para quien lo desease, que incluyese visita a nuestros atractivos turísticos, más de los que parecen, por cierto, y gastronomía. Seguro que habría muchos visitantes de esos que no sacaron su cabeza por la ventana del camarote que se habrían "animado". Y si no lo hubiesen hecho, por lo menos yo me habría esforzado en conseguirlo, con la satisfacción del deber cumplido.
Pienso de manera muy sincera, aunque esto es un pensamiento que cualquiera puede tirar por tierra si me demuestra que no es como la percepción que yo tengo, que los que mandan, que cobran unos sueldazos, por cierto, tanto desde la Autoridad Portuaria como desde el Concello, no se toman su trabajo en serio. Poner un par de autobuses en la puerta del barco para que suban y "soltarlos" en la Plaza de España marinense sin que sepan lo que se puede hacer en Marín, sea quien sea que haya pagado los autobuses es, siempre a mi juicio, una irresponsabilidad. Eso sí, tanto desde las redes sociales del Concello como desde las de la Autoridad Portuaria se saca pecho de la visita del barco como si fuese un gran éxito a repetir próximamente.
Y ahorra hablaré de la horrible idea que tenemos en Marín sobre nosotros mismos y sobre nuestras posibilidades turísticas: resulta muy descorazonador ver comentarios como los de la noticia del barco de ayer. Algunos "comentaristas" riéndose, como si se encontrasen satisfechos de que el tiempo estuviese malo, dudando de todo lo que Marín tiene para ofrecer que, como he dicho antes, es mucho más de lo que parece. Playas. petróglifos, naturaleza, gastronomía, vistas y más, que cualquier punto turístico del mundo aprovecha mejor que nosotros. Sigamos así, marinenses, y continuaremos siendo por años o por siglos el pueblo infeliz que reza el maldito dicho que todos conocemos.
Gracias de antemano por la publicación de esta carta al director de Carriola.
Ojiplático