Carriola.Redacción.10.09.24.
julio@carriola.es.
Desde que se abrió al público el aparcamiento al que denominan “disuasorio” en las proximidades del cementerio de Campo se puede decir que es un espacio absolutamente fantasma porque prácticamente nadie estaciona allí sus vehículos
Un porrón de miles de euros, 610.000 exactamente, se han invertido en un aparcamiento al que dicen “disuasorio”, un invento de esos que los gurús del urbanismo idean y organismos como la Xunta pagan y, al menos por lo que a este espacio inútil (de momento) respecta, sin calibrar de verdad su necesidad ni conveniencia a pesar de que se anunció a bombo y platillo el inicio y la finalización de una obra que toda la pinta tiene que antes se va a degradar que a utilizar.
Llevamos pasando por el recinto que se encuentra al lado del cementerio del Campo (al menos para los entierros sí que podrá valer, aunque ya servía antes de gastar tanto dinero en esa obra) y podemos decir que la utilización es ínfima, menos que mínima y nos da la sensación de que así seguirá siendo hasta que la vegetación se lo coma todo de nuevo.
Y para muestra, tenemos fotografías suficientes para apoyar esta observación y aquí quedan tres de ellas tomadas, una en julio, otra en agosto y, la tercera, estos días. En la primera se puede ver el disuasorio totalmente vacío; en la segunda alguien haciendo prácticas de conducción, pero las plazas totalmente libres y, en la tercera, una caravana como única “invitada” de septiembre.



Los 610.000 euros no sirven, de momento, para disuadir a nadie, por lo que se ve. ¡Lástima deles”