Carriola.Redacción.03.11.24.
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La queja que nos llega hoy es la de la oscuridad que provoca en la Alameda Rosalía de Castro el permanente apagado de la farola central, un artístico elemento que no cumple con su cometido desde, según nos aseguran, hace mucho tiempo. Ayer comprobamos que, en efecto, las luces de esta farola están apagadas lo que produce un ambiente de tristeza en la alameda que se puede arreglar con un poco de atención y seguramente enchufando algún cable suelto.
La fotografía es bastante elocuente.