Carriola. Redacción.09.01.25.
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Nos llega desde O Campo una serie fotográfica digna de ser examinada con curiosidad porque recoge el estado del aparcamiento de Santa María do Campo que se construyó hace unos meses con una fortísima inversión de la Xunta pero que casi nadie ve ni su utilidad, ni su operatividad, ni su necesidad, dado el sitio donde está ubicado y aún a pesar de que anunciaron una conexión por autobús desde ahí hasta Marín con una cadencia “de vez en cuando” a lo largo del día.

La cuestión es, nos dicen nuestros comunicantes, que este aparcamiento, ayer, era más disuasorio que nunca porque a ver quien se atreve a meterse en él después de que hayan caído cuatro gotas, gordas, sí, pero cuatro, en la madrugada. Se preguntan si los más de cien millones de las antiguas pesetas que valió la obra no contemplaba la evacuación del agua de un chaparrón porque las imágenes que aquí dejamos son todo un poema, trágico, pero poema. Pues a ver si alguien les contesta. Abrimos Carriola.