Carriola.Redacción. 14.04.25
Hoy es un complejo semiprivado con derecho a paso peatonal de quien la quiera atravesar pero fue una barriada construida a mediados del pasado siglo para acoger al personal civil que trabajaba en la Escuela Naval Militar.
Hoy en día residen en este complejo urbano más de 300 personas en las 96 viviendas que lo componen y sus habitantes ya no tienen nada que ver con la Armada aunque el INVIFAS sigue manteniendo algunos privilegios de propiedad en las zonas aledañas, fuera de lo que son las viviendas en sí.
Humanizar, arborizar gracias a ENCE y a Juan XXIII
Una junta directiva de la Comunidad de Vecinos se compone de un “delegado” o presidente de cada uno de los bloques que componen en complejo y una cabeza visible del organigrama que en este momento es Juan Ángel Gil que marca las directrices de cómo ir mejorando la estancia de quienes allí viven que son familias de distintos nivel económico pero dispuestas a ver por el bien común. Entre todos han mejorado urbanísticamente el barrio con la construcción de aceras y mejora del alumbrado de todo la zona habiendo conseguido que el concello, teniendo en cuenta que en realidad es una zona de Marín se haga cargo del consumo de electricidad del alumbrado general.
Según nos indica Juan Gil, se han hecho últimamente importantes y favorables gestiones en demanda de mejorar la humanización del barrio y, una de ellas, ha sido la arborización de las zonas comunes que se ha hecho gracias, por un lado, a la ayuda del Plan Social de ENCE y, por otro, al excelente trabajo de la Asociación Juan XXIII cuyos operarios procedieron a las plantaciones de arbolado
frondoso en una zona

y frutícola en otra lo que, en un futuro no muy lejano, será para el disfrute general de los vecinos del entorno que podrán ir viendo el crecimiento y en su día el disfrute de arbolado autóctono y frutícula ya que se han plantado desde abedules en una zona a arándano, naranjos, perales... en la otra .
Biblioteca abierta

El complejo de “Maestranza” cuenta con un espacio lector consistente en un punto de depósito de libros que pueden ser utilizados por quienes lo deseen a la vez que admite cualquier depósito también de títulos para ser compartidos por el vecindario. Según Gil es un servicio voluntario que funciona y que los vecinos del barrio quieren potenciar para el futuro.
Aparcamiento
Otra novedad de este singular barrio es la adquisición de una nueva zona de aparcamiento para los vehículos de los vecinos en una de las superficies que todavìa pertenecen al INVIFAS pero que ha sido cedido a petición de la comunidad vecinal para solucionar la problemática del aparcamiento aliviando la acumulación de coches en los viales del recinto.

Queda pendiente de conseguir reactivar la zona actualmente en desuso, que perteneció al antiguo colegio de Educacióin Infantil reagrupado ahora en el Sequelo, para convertirlo en parque infantil abierto y el presidente de la comunidad de vecinos no descarta conseguirlo una vez que se logren los permisos del Concello y de la propia Consellería de Educación al respecto.
En suma, las trecientas personas que residen en esta urbanización cuentan con la buena dirección de una comunidad de vecinos que no descarta seguir consiguiendo mejoras para todos.