Carriola.Redacción.04.02.26
Con el habitual fervor los vecinos de Seixo y muchas otras personas del entorno que se acercaron para participar, se celebró la fiesta San Blas, pura tradición que arranca desde muy atrás en el tiempo y que tuvo su centro anteriormente en la capilla del Pazo de San Blas habiéndose trasladado desde hace unos años a la iglesia parroquial.
El templo de Seixo se llenó de fieles como en las grandes ocasiones para asistir a la Misa Solemne de las doce del mediodía oficiada por el párroco de la feligresía, tras la cual salió la procesión aprovechando un “rato de sol perdido” que permitió que la imagen acompañada de los fieles, hiciera el recorrido por las proximidades del templo con la presencia de la alcaldesa María Ramallo y el concejal de Medio Rural, Pablo Novas que compartieron la jornada con los vecinos de Seixo, y con la música del grupo de

gaitas de “Carballido” que puso el ritmo procesional.
Rematada la procesión se realizó el acto de la

bendición del pan que fue compartido por los asistentes la mayoría de los cuales se sometieron a los ritos del los “croques” y también a las mediciones con cuerda de cera que una persona se brindó a aplicar a quien lo solicitó.

Larga cola para recibir los tradicionales "croques"

La alcaldesa tambièn reciió los "croques" de rigor
Y los callos en la plaza de abastos

Ese año también hubo el rito de las mediciones con la cint de cera
Y los callos en la plaza de abastos

Con la plaza de abastos inactiva como corresponde a la mejor fiesta de San Blas, se aprovechó el recinto para la degustación de los callos que la asociación comercial ACEMAS y el concello ofrecieron junto con el vino a los asistentes que bien lo agradecieron por el frío ambiental sobre el que transcurrió la mañana.
Por la tarde se celebró una nueva Misa a la que asistieron muchas personas que no pudieron hacerlo por la mañana y Seixo cerró así una e las jornadas festivas más populares del año.