Carriola.Redacción.08.04.26
Dice quien sabe que la “Gota Malaya” es un sistema de tortura que acaba provocando locura a quien lo sufre por la repetición constante de una gota fría cayendo rítmicamente sobre la frente del torturado.
Pues así se sienten los vecinos de Concepción Arenal, a la altura del Grupo Escolar, con la gota malaya sonora propiciada por la chapuza realizada entre la empresa que asfaltó la carretera y la de telefonía cuyo nombre reza sobre la chapa de hierro.
Ayer, una vecina verdaderamente atacada de los nervios, me aseguró en la calle que está dispuesta a ir al Concello con un cencerro y hasta a pedir que el resto de vecinos la acompañen con cacerolas o lo que sea, para exigir que se suprima el dichoso ruido que cada vez que pasa un vehículo sobre la tapa hace de día y de noche, impidiendo el descanso normal de las familias del entorno. Y si no es el Concello quien tiene que solucionar el asunto, que exijan desde allí que lo haga quien tenga que hacerlo que para eso, para defender al ciudadano, está el ayuntamiento.

Lo peor, si hay algo peor, es que a mediados del pasado mes ya reflejamos en Carriola la desesperada crítica de los vecinos del edificio que está justo frente a la “tapa” que son , aunque no los únicos, los que padecen este tormento y, a pesar de todo, nadie ha movido un dedo, al parecer, para hacer algo que solucione el caso. Pues el cabreo va en aumento. Aviso.