Carriola.Redacción.10.04.26
Este edificio fue un hotel, el Hotel Libertad, que prometía y, en algún momento, tuvo brillo turístico pero, por los problemas urbanísticos que al parecer contenía o por otras causas, se quedó sin actividad y, según se sonó, fue adquirido por una empresa que encabeza un personaje importante en el F.C. Barcelona. El caso es que lleva años “envuelto” en una malla con la que se intenta evitar perjuicios a causa de los desprendimientos que puedan suceder en las losas de la fachada y también que allí albergan palomas y otros bichos que no son turistas, precisamente.
Y desde el entorno vecinal se nos remite esta muestra gráfica que habla por sí sola pidiendo que alguien intervenga para evitar el feo espectáculo en tanto no se hace algo con el edificio que, de verdad, es una lástima.