Carriola.Redacción. 30.08.26
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Con el aforo completo ya desde hace una semana se recogieron en la oficina de turismo la totalidad de las entradas gratuitas, se celebró ayer noche la “Gala del Ballet de Galicia”, una muestra de la casi perfección de la danza interpretada por medio centenar de bailarines que mostraron al público el resultado de un verano de esfuerzo y compromiso personal con la danza
Diego Landín y su equipo de profesores del “Ballet de Galicia” que dirige, puede apuntarse un éxito más porque, el más de medio millar de espectadores que ayer abarrotaron el Auditorio para presencias la Gala de fin del curso de verano salieron muy satisfechos y en algunos casos emocionados por el espectáculo presenciado que fue, durante casi dos horas y media, una sucesión continua y sin interrupción entre cuadros salvo los diez minutos de descanso que se hicieron a mitad de la gala.

Diego Landín en el saludo inicial
El director del ballet intervino solamente al principio del espectáculo para saludar, agradecer en nombre del colectivo que dirige la presencia del numeroso público y las colaboraciones recibidas como la del propio Concello que facilitó durante el curso las instalaciones del Auditorio y sus salas específicas y se refirió también a la procedencia de los alumn@s de ese año, algunos de ellos marinenses pero otros llegados de otros puntos de España, México y Colombia, entre otros orígenes
Tras la intervención de Landín todo fue una sucesión de color, música, armonía, y todo un alarde técnico de luz y sonido que corrió a cargo de la empresa “Dibay Eventos” que ha sabido combinar el hacer de su personal con el minucioso esfuerzo de preparación y actuación en directo del ballet para presentar cuadros sorprendentes en lo que es la danza en sí y en lo que a la correcta iluminación de cada cuadro se refiere, con un sonido excelente en cada caso. Una suerte poder contar con Dibay cuya labor ha sido ya reconocida prácticamente en todos los espectáculos ya presentados en el auditorio desde su inauguración.
Desde las ocho y diez de la tarde, tras el acomodo del público en el patio de butacas, se fueron sucediendo las actuaciones de bailarines individuales, parejas y grupos pasando de la danza clásica a la moderna y haciendo guiños al folclore y al buen humor mientras el público permanecía en absoluto silencio para romper en aplausos en cada caso.

Al final, apoteosis con la presencia de todos y cada uno de los cuadros que se fueron presentando y recibiendo la prolongada ovación del público y entrega de los diplomas y flores a cada bailarín y también una despedida especial al

profesor Ángel, participe de este éxito que, en cambio, deja la academia para iniciar en Madrid un proyecto personal seguramente similar al de Diego Landín que aprovechó para agradecerle su colaboración y desearle los mayores éxitos.
A continuación publicamos un amplio reportaje fotográfico de la gala que ofrecerá una mejor idea de su contenido.























