Carmen Pesqueria “A Capirota” y Dolores Blanco encabezaron la lista de los injustamente represaliados tras la guerra civil
Carriola.Redacción.27.09.21
Un centenar de personas acudieron a la invitación de la “Asociación de Memoria Histórica de Marín” al acto que tuvo lugar a mediodía de ayer en el “Pozo de la Revolta”, lúgubre lugar donde perdió la vida Carmen Pesqueira Domíguez “A Capirota”, que fue fusilada por los falangistas en el año 36 junto a Dolores Blanco Montes que, en cambio, salvó la vida ya que la consideraron muerta y pudo escapar monte arriba poco después del ignominioso suceso.
El acto comenzó con la intervención de Queta Otero “Molas” quien recordó los nombres de ambas mujeres y de otros represaliados en el lugar y proximidades como fueron Daniel Pereira, de 23 años; Manuel Gil García, de 31 años; Manuel García González, 19; Eugenio Dopazo Calviño, 24: José Barreiro Núñez, 31: Ignacio Domínguez Abal, 24; Augusto Alfonso González,44; Antonio Martínez Alfonso,28; Cristóbal Peñín Alonso, 42, todos ellos marinenses, y los vecinos de Bueu: Jacinto Lamosa Novas, Francisco Escáneo Franco; Manuel Pîñeiro Pastoriza; Daniel Millán Costas; Francisco García Villanueva y José Seijas Camiña.
Para totos ellos dedicó Queta Molas el recuerdo común con la frase “Non esquecemos os feitos e o lugar”.
Intervenciones
A lo largo del acto se sucedieron las intervenciones en forma musical o de lectura de textos y poemas, corriendo a cargo del cuarteto musical Samu, Eva, Jesús y Hugo que intercalaron sus reivindicativas canciones entre las distintas intervenciones que estuvieron a cargo de Pérsida Parada, Alba Moraña, Lucía Hervés, Esther Iglesias, Nee Barros y Marina Santiago que se sucedieron en la lectura de poemas y textos referidos al motivo del acto.
También actuó Lia Vilas que con su violín interpretó una sucesión de piezas musicales de la República y el acto terminó con el canto del Himno galego seguido por la mayoría de los presentes entre los que se encontraban representantes de los tres grupos municipales del concello de Marín.
Momento de especial emotividad fue el de la colocación ante el monumento erigido en el lugar de las ofrendas florales encabezadas por familiares de las personas abatidas en el mismo encontrándose entre ellas un nieto de Dolores Blanco la mujer que salvó la vida en aquella aciaga noche de injusto fusilamiento.
El acto estuvo rodeado de un gran respeto de los asistentes que llenaron el entorno del triste escenario de “A Revolta” aunque a poca distancia del lugar permanecieron dos "zetas" de la Policía Nacional como suele ocurrir en casos de concentraciones populares.