Recordaron de forma especial a los compañeros y profesores que han fallecido desde la reunión anterior
Carriola.Redacción.04.10.21
Un año más, Ángel García Carregal reunió a los antiguos alumnos del Instituto laboral entorno a una jornada de confraternidad y recuerdo de otras épocas cuando existía el malogrado Instituto Laboral, que tantos técnicos en numerosas especialidades formó desde su apertura en el edificio central ya desaparecido de la barriada de La Cañota y, posteriormente, en el que hoy es Instituto de Bachillerato, Illa de Tambo que ha perdido, ya hace muchos años, el apellido de “laboral” por mor de los renovados planes educativos.
Siempre que se reúne este grupo de viejos compañeros se repiten las escenas de reencuentro y rememoración de mil y una anécdota. La reunión tiene el aspecto negativo de que cada año falta algún compañero o profesor de los que desde que García Carragal se impuso recuperar el compañerismo de todos ellos, han venido participando.
La primera parte del reencuentro tuvo lugar en el Nuevo Templo de Marín donde compartieron una Misa oficiada por el cura párroco de la villa, David Mohedano y, posteriormente, un almuerzo de confraternidad a cuyos postres llegó el emotivo momento de recordar a quienes este año faltaron a la cita, como fue el caso de los compañeros Benito Bernárdez Santomé y Francisco Cabodevila Fariña, así como de los profesores Manuel González Veiga y Antonio Martínez Arias, incondicionales de este evento anual.
También se rindió el habitual homenaje de reconocimiento docente a los antiguos profesores y, en esta ocasión, a título póstumo, a la persona de Daría González García, cuya placa fue recogida por su nieto Julián Cerviño González.
Terminado el almuerzo y su animada sobremesa, ya quedó convocado el grupo para el próximo año con el deseo de que todos puedan asistir al evento de 2022