Lapetit
The current Bet365 opening offer for new customers is market-leading bet365 mobile app You can get a free bet right now when you open an account.

ENCE, el Puerto, la depuradora, el tren... siempre igual. Menos mal que nos queda Portugal

Carriola. J.S.P. 11.10.21

El caso y su polémica de la factoría ENCE tiene cuerda para rato. Contra la realidad de que en su día la fábrica fue puesta en el peor lugar de la ría y produjo durante años contaminación continua y malos olores, se establece ahora que el impacto medioambiental nada tiene que ver con aquello (los informes técnicos lo avalan), y que estén en juego cientos de puestos de trabajo, directos o indirectos, lo que pone en vilo la vida de quienes los ocupan y no es para menos porque, tal como están hoy las cosas, personas que llevan décadas trabajando en la factoría se pueden ver en la calle sin solución de continuidad por mucho que digan quienes ven el problema desde fuera sin correr el riesgo de perder nada de lo suyo.

En éste como en otros muchos asuntos de nuestra sociedad actual. se da la circunstancia que hay dos bandos, dos ideas al parecer irreconciliables. Unos defienden y otros denuestan a la factoría y cada quien busca en los Tribunales o donde sea, la razón para su pensamiento. Y en medio está la gente, en general, que puede acercar su idea a uno o a otro bando a las espera de a ver quien acaba teniendo razón y si, en este caso,  la factoría sigue donde está con sus pros y sus contras, o se desmantela de una vez por todas y allá cada quien arregle su futuro como pueda.

Ahora el Puerto de Marín, la Autoridad Portuaria, andan viendo la posibilidad de adscripción de los terrenos que ocupa la fábrica a su jurisdicción y, la Xunta y los trabajadores que tal cosa propusieron, se ilusionan con que esta sea una solución de futuro para el entarimado económico que supone la factoría a todos los niveles, que no es cosa menor.

Dicen los medios que algunos políticos rechazan que una fábrica pueda estar en un puerto si no es una instalación estrictamente necesaria y hasta pueden tener razón, no lo vamos a negar aquí. Lo que ocurre es que, con el Puerto de Marín, han hecho y “a ver quen foi”, un parque empresarial, instalando en su recinto empresas muchas de las cuales nada tienen que ver con el funcionamiento la rada en sí y, de aquella, nadie dijo nada y ahí tenemos enormes galpones donde hasta hacen asientos para coches. Y de aquella, apoyándose en esas actividades, denominaban al de Marín, “Pequeño gran Puerto”. No está muy claro, entonces, que no pueda haber determinadas instalaciones en un recinto portuario, creo. Y también creo que, tal como se desarrolla la actividad portuaria hoy en día, si lo que se pretende es que genere puestos de trabajo, que no es algo despreciable, las empresas que pueden ponerse en los puertos, son las que producen esa necesaria riqueza porque, hoy por hoy, no hay más que ponerse a ver cómo descargan un barco para darse cuenta que con un mando a distancia y tres o cuatro personas alrededor, se puede dejar vacío un monstruo marino en pocas horas. Mientras tanto, en los galpones, algunos enormes galpones, trabajan decenas de personas que manipulan las mercancías que llegan, eso sí en los barcos o incluso por otros medios al propio puerto. No sé qué es lo que sobra aquí

La complejidad del asunto es seria porque, en la resolución del problema se puede caer un entarimado económico enorme. El Puerto de Marín tiene unas condiciones magníficas y unos trabajadores muy competentes para las labores que en él se realizan. Y ya tuvo sus ataques no hace mucho por parte de quienes exigieron incluso la eliminación de muelles, rellenos, ferrocarril..., como si fuera tan fácil. Fue una campaña que tuvo un recorrido tremendo y que también puso en vilo a cientos o miles de personas pero que acabó en nada porque estas cosas tienen muy mal arreglo, si es que hay algo que arreglar.          

Y volviendo a ENCE ahí está al lado de la depuradora de Placeres otra instalación denostada que unos defienden como necesaria ambientalmente y otros atacan, por lo contrario, pidiendo éstos que se elimine y arguyendo otros que, estando donde está y desde cuando está,(sic) “supuso una mejora ambiental importante y su clausura supondría un grave problema de contaminación”.

Hubo colectivos que la tomaron con la depuradora y tras el largo y tortuoso recorrido de las denuncias, en el 2018 el Ministerio  correspondiente otorgó a Augas de Galicia “la concesión de ocupación de trece mil seiscientos cuarenta y nueve metros cuadrados de dominio público marítimo terrestre con destino a la legalización de la estación depuradora de aguas residuales en el lugar de Placeres, término municipal de Pontevedra”.

Y para llegar a esta decisión, en uno de los razonamientos se establece que “Se trata de una instalación existente desde 1989 (...) que no incumple lo establecido en la ley  de Costas que en relación con la utilización del dominio púbico marítimo terrestre regula que las instalaciones de tratamiento de aguas residuales se emplazarán fuera de la ribera de mar y de los primeros 20 metros de servidumbre de protección”, y añade “y se trata de una instalación cuyo desmantelamiento provocaría un grave problema ambiental”.

Sustenta el Ministerio su resolución de 23.05.18, en considerar que la antigua norma de situar una EDAR a 2 km. de las poblaciones está ya derogada y que el impacto paisajístico “no queda justificado  en la alegación presentada en cuanto a que el paisaje ya está alterado por la existencia de otras instalaciones como la autovía PO-11 y las edificaciones y núcleos de población cercanos”.

Más aún, sitúan a la ubicación de la depuradora como “idónea por su situación más baja y centro de gravedad de los vertidos; el cumplimiento de lo establecido en cuanto a que los colectores se encuentran a más de 20 metros de la ribera del mar y la ausencia de afecciones a la dinámica litoral al ubicarse en terrenos entropizados sobre rellenos ya preexistentes dentro del ámbito de la factoría ENCE y separados de la ribera por la carretera PO-11”.

Uno, habiendo estado rebuscando y leyendo papeles de denuncias y resoluciones que, al final acaban mareando al más experto, llega a la conclusión de que aquí puede pasar de todo; de que siempre hay dos bandos de ideas opuestas y de que al final las realidades se imponen, véase el caso del tren al puerto, el de los rellenos del propio Puerto de Marín o el comentado de la depuradora, ruido y más ruido para, al final imponerse lo más aconsejable que, probablemente no siempre es lo mejor, pero sí lo que no altera la realidad económica o social de una determinada zona.

El caso ENCE está en ese tramo final de la resolución y, se haga lo que se haga, siempre habrá los dos bandos, de un lado, quienes se ven en la calle sin el trabajo que les ha dado sustento para los suyos durante tantos años y, del otro, los que están por fuera, algunos desde tiempo inmemorial, tratando de eliminar la fábrica o lo que sea y cuanto antes. Salomón ya no está y aquí, una sentencia salomónica sería imposible. Por lo que la resolución irá a un lado o a otro.

Pues que sea lo que Dios quiera y, mientras tanto, seguiremos viendo como Portugal que está ahí al lado abre los brazos a todo lo que aquí no queremos o, no es que no lo queramos... es que, somos así.

roslev