Carriola.Redacción.22.11.21
Cuando a uno le llega la jubilación se entremezclan sentimientos encontrados. Hay quien toma el definitivo descanso laboral como una liberación y hay quien lo añorará durante un tiempo porque no es fácil, aunque se esté deseando durante años, dejar la casa donde uno rindió su obligación durante décadas. Y en la respuesta de los compañeros que les ven marchar se aprecia el verdadero mérito que uno tiene tras prestar su servicio durante la vida activa
Es el caso de “Rouco” y de “Seso”, que son esas sus identificaciones de “batalla”, quienes el pasado sábado recibieron un caluroso homenaje de muchos de sus compañeros de la plantilla municipal. “Rouco” fue responsable de la brigada municipal de electricidad y “Seso” el encargado de mantener a punto el pabellón de A Cañota y colaborar con su labor en otras dependencias deportivas.
Si el primero dejó impronta de su buen hacer en la difícil “tela de araña” de tanto cable municipal resolviendo con celeridad los frecuentes problemas que se producen en semejante instalación, el segundo consiguió mantener el pabellón de A Cañota de la mejor manera posible recordando que, cuando empezó su trabajo, no era más que un galpón de mala muerte, ayudando a mejorarlo mediante peticiones al Concello y cuidando lo que se iba mejorando en cada oleada. Además los usuarios del hoy polideportivo, tuvieron siempre en Seso la mejor de las disposiciones.

"Tío Seso" recibió un regalo de sus compañeros del concello cerca de su domicilio
Ambos se van de sus puestos pero dejan muchos amigos y un buen recuerdo de sus respectivos servicios. Un almuerzo de confraternidad sirvió para dejar constancia de ese aprecio de sus compañeros al que nos unimos desde Carriola de Marín.
Pues enhorabuena a los dos y a disfrutar del merecido descanso.