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Desde mi Escorial para Carriola de Marín

Carriola.José Ruíz Guirado .13.02.22


LA DORNA Y LA VARERA

LEYENDO a Eligio Rivas Quintas, nos enteramos de que la DORNA es una reliquia normanda; asunto nada extraño, dado que los normandos llegaban a Galicia por mar “en son de asalto y botín”. La DORNA es la embarcación gallega por antonomasia. El desaparecido amigo y excelso poeta Manuel María, quien nos regaló con su presencia cada año en Marín, asistiendo a la entrega de los Premios de Poesía que llevaron su nombre en la Villa; nos dejó en el candelero este poema: DORNA (As rúas do vento ceibe, 1979).

Non hai dorna como a miña No hay dorna como la mía

tan xentil e tan lixeira. tan gentil y tan ligera.

Miña dorna ben feitiña! ¡Mi dorna bien hechita!

Miña dorna mariñeira…! ¡Mi dorna marinera…!

(…)

Miña dorna sempre avante Mi dorna siempre avante

atravesas todo o mar. Atraviesas todo el mar.

Qué fermosa! Qué elegante! ¡Qué hermosa! ¡Qué elegante! 

Qué ben sabes navegar! ¡Qué bien sabes navegar!

(ANTES de continuar, he de pedir disculpas por, seguramente, mi pobre traducción).

LA DORNA

CUYOS elementos más llamativos lo serían la proa (redondeada) vertical que se eleva por encima del agua, rematando en pico, y la popa (pequeña, chata e inclinada) lanzada, con gran inclinación hacia atrás. Llevaría un gran timón que se prolonga por debajo de la quilla. Como cualesquiera de las embarcaciones gallegas de estas rías (botes, lanchas, bucetas, etc.) , constituirían el medio de vida -la empresa del marinero-.

LA VARERA

De ahí, el cuidado y la protección de estas embarcaciones, que suponía su sustento y el de sus familias. Como sucede con otros rituales en la cultura popular gallega para proteger la casa, los campos, las cosechas, la salud, etc., existe un ritual favorecedor y protector, concretamente aplicado a las dornas (No hay que olvidarse de las embarcaciones o barcos de Maio. Del año de 1956 hay recogida una copla de la EMBARCACIÓN DE LA ISLA DE TAMBO, de la que recogemos este fragmento: “Los marineros de la isla de Tambo/no temen nunca al temporal/pero tenemos al centinela/buscando copos para apresar”.) Así, nos encontramos con la figura de la VARERA, que vendría a ser una bruja especializada (como otras de las que hablan Risco o Lisón Tolosana). Ésta, concretamente, procuraba y entendía de las buenas capturas ; así como de espantar los meigallos. Para tal fin, habría de esperarse a la llegada de la medianoche del día de San Juan. Provista de unas retamas mojadas con agua del mar bendecidas o bien frotadas en las cenizas de las Hogueras de San Juan, con las que vareaba las Dornas.

LÁSTIMA que aquellos rapaces da Pobra, no cogieran una Dorna, en vez de una lancha de Marín, para robar o rodaballo.

AHÍ continúa el Ateneo Santa Cecilia, para mantener vivas sus tradiciones marinenses. No me cabe duda de que, allá por el fondo de su Ría, quedarán los restos de alguna Dorna hundida, cuyo pecio se confunda con alguna estrella marina.

 

 

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