Carriola.Redacción.16.02.22
El presidente de la Xunta de Galica, Alberto Núñez Feijóo, compareció poco antes de las dos de la tarde en la sede de la Autoridad Portuaria para dar cuenta de la reunión mantenida minutos antes con alcaldesas y alcaldes de Morrazo en presencia de la subdelegada del Gobierno en Pontevedra y otras autoridades para tratar sobre el delicado momento que se vive en Marín y entorno por el accidente marítimo del Villa de Pitanxo.
Feijoo lamentó no poder ofrecer ninguna novedad con respecto al accidente e incidió en que, de momento, hay tan solo tres supervivientes, diez marineros rescatados sin vida y otros once todavía desaparecidos. Se refirió a las dificultades extremas con que se encuentran los servicios de rescate y los barcos que colaboran en unas condiciones dificilísimas sobre todo por la temperatura del agua que hace muy dificil la sobrevivencia de cualquier persona que caiga al mar en esas circunstancias, y también por el oleaje que azota a la zona del siniestro.
El presidente aseguró que no se va a dar ninguna información dudosa ni insegura de su certeza porque “se trata de personas y de familias que están sufriendo y no podemos cometer errores”, dijo.
Lamentó profundamente la catástrofe que no tiene antecedentes desde el año 1978. “El consuelo es imposible para las familias - añadió - que no tienen información de sus familiares y para ellas es nuestro mensaje de solidaridad como también a la empresa armadora que, al final, son sus compañeros, sus trabajadores y se sienten tan destrozados como todos podemos imaginar”. En ese sentido hizo referencia a los mensajes recibidos del SS.MM. El Rey, del Presidente del Gobierno y de otras instancias y recordó que la situación no depende de España sino de la autoridad competente en la zona de aguas de NAFO donde se desarrollan las tareas de búsqueda, y destacó el trabajo del embajador de España en el Canadá.
Un acuerdo definitivo
“Lo que hemos acordado en esta reunión de coordinación es utilizar un protocolo semejante al que hubo durante la catástrofe del tren Alvia y consistirá, básicamente, en que sea el equipo de psicólogos de la Comunidad Autónoma quienes atiendan a cada una de las familias de los marineros para cualquier tratamiento o cualquier duda que puedan ayudar a resolver y a medida que vayamos teniendo información y confirmación legal de las diez personas que han perdido la vida y han sido rescatadas, y que vayamos teniendo más información sobre los hasta ahora desaparecidos, también será por medio de los psicólogos la comunicación a las familias de la realidad y, simultáneamente la casa armadora, tendrán también esa información y a partir de ahí serán comunicadas las novedades a los medios de comunicación”
El presidente de la Xunta pidió comprensión a los medios de comunicación que abarrotaban el recinto durante su declaración porque, dijo “estamos ante un doble dolor de las familias, el de no saber cual es la situación en que se encuentran sus deudos y tampoco en qué día podrán conocer algo que puede incluso tardar mucho tiempo”
Feijóo consideró que “cometer un error en estas circunstancias seria imperdonable” y se refirió finalmente al derecho a la intimidad que tienen las familias afectadas a la asistencia psicológica y sanitaria que necesitan.
Descartó dar más detalles asegurando que no cuenta con más información y no se hará ninguna distinción con ninguno de los afectados mientras no se conozcan legalmente sus identidades, tanto de los supervivientes, que son tres, como de los fallecidos ya rescatados del mar como del resto de los que todavía faltan.
A instancias de los informadores Feijóo destacó la circunstancia adversas de un enorme temporal y también del estado de la mar que pudieran ser la causa del naufragio de un buque perfectamente diseñado para ese caladero con tripulantes muy preparados para trabajar allí, y sospechó de la posibilidad de encontrar más supervivientes tantas horas después sobre todo porque la temperatura del mar hace prácticamente imposible la supervivencia.
Terminó agradeciendo al barco portugués la ayuda que prestó durante el siniestro y, en general, a toda la familia del mar de Galicia “que está sufrindo intensamente este accidente de forma intensa porque todos os profesionais do mar saben que se xogan a vida sobre todo no seu traballo en caladoiros como o de Terranova”.