Carriola. Redacción 13.03.22
El Ghanés amarró los cuerpos de los compañeros que iban falleciendo con el pensamiento de que él sería el siguiente
Dice Samuel Koufie que en algún momento de su residencia en España antes de partir enrolado en el Villa de Pitanxo vio un documental en el que se explicaba que ante una situación de naufragio era muy importante mantener la zona del tronco fuera del agua y el corazón protegido de alguna manera con aporte de calor para evitar entrar en una situación de parada cardiorrespiratoria. También conocemos las circunstancias de la épica llegada de Samuel a España, ya contadas en Carriola, como polizón en el timón de un buque portacontenedores en el que hizo una travesía desde su Ghana natural hasta el Puerto de Vigo junto a otros compañeros de travesía, con un hatillo hermético de ropa y en unas circunstancias terribles. Estas dos circunstancias pueden haber contribuído a salvar la vida de este marinero, uno de los tres supervivientes del naufragio y el único que ofrece una versión diferente a las circunstancias de este accidente marítimo que la de los otros dos supervivientes, el propio patrón del buque y su sobrino. Samuel era el único de los tres, además, al que no dio tiempo a poner el traje térmico de supervivencia, por lo que las autoridades piensan que es un milagro que haya podido sobrevivir durante casi cinco horas en una balsa salvavidas medio anegada de agua en aquella gélida noche de autos en Terranova.
Su relato de los hechos ocurridos pone los pelos de punta por las circunstancias en las según su versión todo ocurrió. Él es el responsable de que cuatro de las familias de los fallecidos hayan podido enterrar a los suyos, pues fue amarrando a un cabo de la propia balsa de emergencia a cada uno de ellos para evitar que sus cuerpos se fuesen al fondo. Cuenta además que los dos últimos en fallecer lo hicieron minutos antes de la llegada del Playa de Menduíña II, el primer arrastrero, -de Cangas,- en llegar a la zona y cuyos marineros recogieron, no sin dificultades por el oleaje y el mal tiempo, tanto a los supervivientes como a los fallecidos y a la balsa en la que se encontraban.
Antes, en el momento del hundimiento del Villa de Pitanxo, la balsa salvavidas casi se fue al fondo porque se quedó sujeta por uno de los cabos a la embarcación. Esta circunstancia le provocó un agujero por el que entró bastante agua, no la suficiente como para hundirla, por la que desaparecieron irremediablemente los dos marineros que fallecieron en el interior de aquella tétrica balsa. Como es sabido, Koufie ató los cuerpos del resto de tripulantes que fueron falleciendo, jugándose su propia vida, para evitar que desapareciesen por aquel "rasgado" en la neumática; recordemos que solamente Juan Enrique Padín, su sobrino y el cocinero del barco tuvieron tiempo a ponerse el traje térmico aunque éste último, natural de Beluso, falleció igualmente.
Con respecto al momento del accidente, la versión de este tercer superviviente también difiere de la de los otros dos, como se hizo público la pasada semana en los medios de comunicación de nivel nacional. Dice Samuel que el primer fallo se produjo en las maquinillas que tiran del aparejo, que aunque hacían fuerza no conseguían acercar las redes de pesca hacia el barco. Poco después se dieron los hechos ya conocidos, cuando varios golpes de mar hicieron naufragar al Villa de Pitanxo, buque de 50 metros de eslora, en cuestión de minutos.
Samuel Koufie sobrevivió manteniéndose erguido en la balsa salvavidas para asegurarse la no congelación de cintura hacia arriba, aunque en el convencimiento de que podía ser el siguiente en fallecer. Cuenta además que los dos últimos fallecidos perdieron la vida minutos antes del Playa de Menduíña, no soportaron más el frío y su corazón se paró dejando un saldo de 21 fallecidos, -entre los localizados y los desaparecidos-, en la peor tragedia marítima relacionada con Galicia de los últimos 45 años.
El helicóptero del servicio de salvamento de Halifax que participó en las labores de búsqueda se estrelló en Canadá el pasado jueves
El helicóptero CH-149 CORMORANT que participó durante 39 horas en la búsqueda de los posibles supervivientes del Villa de Pitanxo se estrelló en la tarde del pasado jueves durante un vuelo de entrenamiento en la base de Gander , Terranova, en el que no hubo que lamentar fallecidos. Iban 6 tripulantes a bordo y no hubo muertos aunque dos personas requirieron de hospitalización.
Las familias sospecharon desde el principio que se incumplieron las medidas de seguridad a bordo
Los familiares de los tripulantes desaparecidos sospechan que se incumplieron varias medidas de seguridad fundamentales que pudieron contribuir, "en gran medida" a anular cualquier esperanza de salvación para los veintiún marineros que han perdido la vida en el naufragio, y es por ello que en su día pedían explicaciones al gobierno porque querían conocer todas las circunstancias que rodearon al naufragio, fundamentadas en los siguientes puntos:
- El sistema AIS marca la última posición del buque quince días antes del naufragio. El sistema AIS emite posición, rumbo y velocidad mediante frecuencias de radio VHF. Una embarcación equipada con emisor y receptor de este sistema sirve como estación en alta mar, y en el caso del Villa de Pitanxo marcaba su última posición unos quince días antes del naufragio, lo cual es considerado por los allegados como una anomalía que es necesario aclarar.
- El Villa de Pitanxo emitió antes de hundirse varias peticiones de socorro. Querían conocer las familias, entre otras cosas, a qué horas se recibieron estas alertas, quien respondió, protocolos activados, medios enviados a la zona y a qué hora llegó el primer buque al auxilio en la zona del hundimiento, además de conocer a qué hora se notificó al servicio de rescate de Halifax y a la casa armadora del buque.
- Identidad de los fallecidos en la balsa salvavidas. Se solicitaba también aclaración en este caso de quiénes eran los cuerpos marineros que se hallaron fallecidos junto a los tres supervivientes, sus identidades, y las circunstancias en las que se localizó a cada uno de ellos, y qué tripulantes tenían puesto correctamente el traje de supervivencia y si había en el Villa de Pitanxo trajes para garantizar la supervivencia de todos.
- Tripulantes con Covid. Sostienen que al menos 9 tripulantes tenían covid´19 en el momento del siniestro, y las familias solicitaban saber si constan llamadas al servicio médico y si había parte de la plantilla de trabajadores del barco confinados en algún camarote.
- Información meteorológica y otros barcos trabajando el día del accidente. Las familias solicitaron también el parte meteorológico del día del siniestro, además de saber cuántos y cuáles barcos estaban trabajando.
- Información sobre la carga del buque en el momento del accidente. Solicitaron a la subdelegación de Gobierno, por último, que le fueran facilitados todos los datos relativos a la carga del pesquero marinense en el momento del accidente, estado de las bodegas y carga de combustible restante, para conocer si esto pudo haber influido en el hundimiento.
Amagaron también los familiares en un principio con la presentación de una demanda conjunta por la vía penal para que fuera la administración de justicia la que esclareciera los pormenores del accidente que acabó con la vida de los 21 marineros, aunque esta demanda ya no será necesaria de su parte, pues la Audiencia Nacional, que aprecia indicios de delito en algunas de los hechos acaecidos en los momentos previos del accidente, dio orden a su juzgado Central de Instrucción número 2 para abrir una investigación por esta vía a raíz de la declaración de Samuel Kwesi en la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra.
Existieron también otras diligencias abiertas en un juzgado de Vigo, en relación a las declaraciones de fallecimiento de los desaparecidos, paso imprescindible para que se de la posibilidad de declaraciones de viudedad, pago de pensiones y procesos hereditarios. Estas diligencias han sido ya cerradas con la declaración de fallecimiento de los 21 marineros que perdieron la vida en Terranova en este terrible suceso.
Pintadas en el domicilio del Patrón del Villa de Pitanxo en Donón
Entre el viernes y el sábado, por la noche, se produjo un desagradable episodio en una de las propiedades del Patrón del barco, cuando alguien derramó pintura de color rojo en la entrada y en alguna de las fachadas de la vivienda principal. Los hechos están siendo investigados por la Guardia Civil y las familias de los fallecidos se han desmarcado absolutamente de lo sucedido, pues como dicen, han demostrado en todo momento un comportamiento ejemplar y alejado de cualquier manifestación violenta. Confía este colectivo en el trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y en la justicia, que está dando sus primeros pasos de instrucción con respecto al siniestro.