Carriola. Redacción. 13.05.22
El conductor del vehículo manifestó a los agentes que perdió su control cuando tuvo que realizar una maniobra de evasión y esquivar a otro coche que se dio a la fuga
Sobre las nueve y media de la noche se activaron las alertas del CIAE 112 Galicia al recibir llamadas de varios conductores que avisaban del vuelco de un vehículo todoterreno en la carretera que baja del Lago de Castiñeiras hacia la casa de Cultura de San Xulián. Fueron movilizadas la Policía Local de Marín, una ambulancia del 061 Guardia Civil de Tráfico y Protección Civil de Marín. Una patrulla de los primeros llegaron casi a la par con la ambulancia, que trasladó a dos de los heridos, aunque se retiraron a la llegada del equipo de Tráfico al lugar, que es quien tiene las competencias en la vía, según los agentes con categoría de pista forestal.

Según las versión del conductor del todoterreno siniestrado, un Nissan Terrano II, viajaba en sentido Marín cuando otro vehículo que subía hacia el lago le obligó a hacer una maniobra de evasión que provocó su salida de la vía; una vez fuera de la zona de circulación, la mala nivelación del terreno provocó que diera una vuelta de campana, aunque quedó finalmente en su posición normal. El vehículo será declarado con toda probabilidad siniestro total, al tener hundido parte del techo.

Con respecto a los heridos, el más grave, -el conductor-, presentaba heridas abiertas en un brazo y la cabeza que le obligaron a quedar ingresado en el Hospital Montecelo, donde fueron todos atendidos. El segundo ocupante que fue asistido por los servicios médicos presentaba un fuerte golpe en uno de sus brazos. El tercero, que fue por su cuenta al centro hospitalario por precaución, no presentaba ningún traumatismo significativo, por lo que fue dado de alta junto con el segundo una vez que los servicios de urgencias constataron la ausencia de algún peligro para ambos. Los tres ocupantes, conductor y acompañantes, son de Marín

La vía quedó despejada hacia las doce de la noche, cuando el equipo de Atestados de la Guardia Civil hizo su trabajo y los integrantes de Protección Civil limpiaron los restos de cristales y otras piezas del coche.
