Carriola. Redacción. 16.07.22
Ni concierto, ni gala, ni verbena, lo que hubo en Marín fue la grabación de un programa televisivo
Se suceden las quejas y protestas por el desarrollo de la gala Xacobeas en la víspera de las fiestas del Carmen de Marín. Lo que estaba anunciado, o lo que se vendió como una gran gala de artistas de primer nivel a nivel nacional, -que lo son, quede claro-, terminó siendo un espacio en el que se construyó un plató de televisión donde se grababa un programa que será emitido próximamente, según se anunció días atrás, en Divinity, cadena perteneciente al grupo Mediaset, y en Televisión de Galicia también.
Cabe hacerse, llegados a este punto, varias preguntas importantes que no deben quedar sin respuesta. ¿Cuál es el importe que se pagó y quién lo pagó por la contratación de músicos, cantantes, escenarios, equipos técnicos y cualquier otro gasto asociado a esta "supuesta" gala? ¿A quién va destinada la recaudación de las dos enormes barras situadas en los laterales del recinto? ¿A dónde van a parar los derechos de televisión para la emisión del concierto en el párrafo anterior mencionadas?
Esperamos sinceramente que el Concello no haya tenido que poner un euro para le realización de la gala, y también estaría acorde a lo que sucedió que el Concello exija su parte del beneficio por poner el espacio, que le cobra a cualquier hijo de vecino por ocupación de vía pública. En este caso no debe ser menos, porque además han utilizado a la población sin avisar, lo cual es gravísimo, de que serían los figurantes de un programa de televisión que por supuesto generará unos beneficios económicos. Quien haya estado alguna vez en la grabación de algún programa televisivo entenderá perfectamente lo que decimos, porque el desarrollo de la "gala" transcurrió exactamente como un luar grabado o un programa en diferido de fin de año. Solamente faltaron los carteles de APLAUSO, SILBIDO, SIIII, NOOOOO y demás que se dan en una grabación de este tipo.
Y además los fallos que hubo toda la noche
Y al margen de todo esto, pero no menos importante, no entendemos los terribles fallos que hubo durante la noche. En primer lugar, un timing que estaba reglado en tres horas de duración, se convirtió en cinco, lo cual ya da una idea del desastre organizativo. Los permanentes fallos de sonido en todas y cada una de las actuaciones, los parones de 20 minutos entre artistas, y las "caras de poema" de cantantes y sobre todo presentadoras que al final ya no sabían cómo pedir perdón. A Yoli Saa tuvieron que cambiarle el micro de pie y tuvo que empezar de nuevo, los bailarines de Nia Correia tuvieron que empezar dos veces su actuación cuando todavía no había salido la artista; las presentadoras tuvieron que repetir una introducción porque se escuchaba pero no se grababa.... así un montón de ejemplos que acabaron con la paciencia del público. La gala terminó con un sonado "ata a cona" de Tanxugueiras que, como el resto, reflejaban la decepción en sus rostros y así imaginamos que no se trabaja cómodo si eres cantante y debes transmitir sentimientos.
Por otra parte, también existen quejas sobre los baños portátiles del recinto y la atención en las barras de bebida, aunque esto ya es un añadido logístico que no tiene que ver con el concierto.
Esperemos a las explicaciones de la productora, pues, porque imaginamos que alguien se las habrá pedido...
Y una incomprensible: prohibición de aparcamiento ayer en el recinto
Lo que también sentó muy mal a muchos, visitantes o locales, fue que en el día de hoy, con la enorme afluencia de vehículos la explanada de la fallida gala se mantuviera cerrada al aparcamiento. Desconocemos las razones pero resulta poco menos que una burla tener el pueblo a tope de coches dando vueltas para encontrar donde aparcar y ver vacío el verdadero aparcamiento donde se celebró la dichosa gala. Otro despropósito que seguramente tendrá un motivo pero supone eso, un despropósito más.