Carriola.Redacción.20.08.22
Si la “fiesta Pirata” de Marín estaba ya consolidada con el paso de los años desde un comienzo incierto, puede decirse que este año está rompiendo todos los moldes de lo esperado porque las calles del casco urbano se han convertido en un multirrestaurante conde hay de todo y la música y los espectáculos se suceden por doquier

Batucada en la Alameda
Desde primeras hors de la mañana Marín presenta un aspecto medieval o un poco más para acá en el tiempo, rememorando de alguna manera le época de los piratas y los corsarios que por aquí anduvieron e hicieron de las suyas en numerosas ocasiones según cuentan los historiadores como Don José Torres Martínez en su libro “Pequeña Historia de Marín”·.

Luchas entre corsarios con espadas en el atrio parroquial y Parque Eguren
Además de los numerosísimos “comedores” al aire libre rodeados de los humos de las parrillas donde se asan churrascos y “de todo” para disfrute de las cuadrillas de piratas bien ataviados con la vestimenta adecuada en la mayoría de los casos, se suceden los espectáculos callejeros como la llegada del “Bella Helenes”, galeón inglés al que Don Jerónimo Biquet con su “Sagrada Familia” que era un barco pesquero con marineros voluntarios a bordo, le dio para el pelo en la realidad histórica.

La música fue una de las protagonistas durante toda la mañana
Música de batucadas y gaitas acompañan la fiesta cuyo corazón central está en la Alameda Rosalía de Castro con toda clase de atractivos artesanales y atracciones medievales para los más pequeños, además de degustación de comidas y también bebidas para que no falte nada.

Carrousel corsario para niños
Todavía que da la tarde y, sobre todo la noche en que las mesas volverán a llenarse de viandas y los piratas gozarán de buena pitanza y, tras volver un poco a la realidad de hoy, podrán bailar con la música de los DJs que se instalarán en la alameda para rematar la fiesta.

Mesas preparadas para las comidas de mediodía
