Carriola.Redacción.17.09.22
Si hay una tradición religiosa en Marín esa es la de la fiesta de la Virgen de Los Remedios, en la parroquia de San Xulián que otrora fue un verdadero centro de atención Mariana pues todos los años se acercaron al templo de esta feligresía miles de romeros y romeras que, seguramente aprovechando que este año coincide con fin de semana, volverán a acudir a esta cita
La tradición Mariana tiene en este municipio un enclave especial en la iglesia parroquial de Marín de Arriba donde se venera a la Virgen de Los Remedios y a donde acuden miles de personas siguiendo la tradición y este año así será, con toda probabilidad, porque la fiesta cae en fin de semana y, mañana domingo, día grande, se repetirá esa multitudinaria asistencia de otras épocas.
Esta tarde Misa a la Virgen del Carmen
Como abrir programa religioso, esta tarde, a las siete se celebrará una Misa en Honor de la Virgen del Carmen, otra tradición de vísperas que contenta, especialmente, a los vecinos que, de una u otra manera, viven o están relacionados con el mar, y tras la celebración eucarística saldrá la procesión habitual
Mañana día grande
Pero mañana, jornada dedicada a la Virgen de los Remedios, será el día grande con sucesión de celebraciones eucarísticas a las nueve y media de la mañana, a las once y ya, a la una de la tarde, la celebración solemne que seguirá con la procesión haciendo el recorrido que marca la costumbre de muchas décadas, y superando, tanto este acto procesional como los demás del programa el paréntesis de la pandemia que impidió la celebración durante los dos últimos años.
El párroco de la feligresía José Antonio Pedrosa, se encontraba ayer muy animado por esta recuperación de la fiesta y por lo contentos que ha visto al vecindario que encara la fiesta con verdadera ilusión y alegría. A ello contribuye también que recientemente ha sido adecentado el recinto próximo al atrio por donde la procesión se desplazará con toda comodidad.
Habrá también música de animación por la parroquia durante los dos días y los consabidos puestos de rosquillas que dan “sabor” a la tradición y a la fiesta.