Carriola.Julio Santos Pena.28.10.22
No sueltan prenda, de momento, los partidos políticos en Marín salvo el BNG que madrugó ya en el mes de junio dejando clara la designación de su alcaldable, Lucía Santos Omil, actual portavoz y única representante en la corporación de este partido.
Pocas dudas hay, aunque nunca se sabe, de quiénes serán los cabeza de lista de PP y PSOE ya que los populares tienen su mejor activo en María Ramallo que ha ganado ya tres elecciones consecutivas con mayoría absoluta y la última con un 15 de 21 que viene a mostrar el carisma de la candidata y actual alcaldesa entre el vecindario.

Todo parece indicar que, por el bando socialista, actualmente la segunda fuerza política del concello con 5 de 21 concejales en su bando, volverá a optar por Manuel Pazos Lamoso que tendría por delante el reto de recuperar la fuerza política del PSOE tras erigirse, junto a varios compañeros y militantes de base, como el renovador del PSOE que representaron personajes ya fuera del entarimado político como, por nombrar a alguno de los más significativos, Constante Muradas que, durante muchos años, fue el “alma” del grupo municipal socialista y, en general del partido, en Marín.

Y vistos los tres que, seguro que se presentarán a la contienda electoral, cabe pensar en otras alternativas que han desaparecido de la escena pero es probable que, por el lado “izquierdo” vuelva a la misma algún grupo formado a última hora que quiera hacerse con una presencia municipal, aunque sea a costa de arañar votos que, al final perjudican, a causa de la diversificación no siempre positiva, al bando de la izquierda sobre todo que suele ser el que ofrece varias opciones ya que, por la derecha, difícilmente se cuela alguien que intente hacer sombra al poderoso PP en este municipio aunque también pudiera hacerse presente VOX.
Y no me olvido de Podemos que en las pasadas elecciones apareció con Teresa Landín como candidata pero no consiguió representación. Ayer nos confirmaba ella misma que ya no quiere presentar su opción personal por lo que nos pusimos en comunicación con Vanesa Souto, que tampoco tiene mucho que decir porque asegura que ha dimitido de sus responsabilidades como cabeza de Podemos en Marín y que se está a la espera de que se convoque una asamblea de militantes o simpatizantes que no sabe cuantificar, para saber qué rumbo tomar y que órdenes habrá desde “arriba”.
Así, octubre termina con la única seguridad de la presentación de Lucía Santos, la casi certeza de que María Ramallo y Manuel Pazos volverán a estar en la próxima corporación y la incertidumbre de Podemos y VOX que parecen estar bastante desmantelados en estos momentos o al menos sus presencias son imperceptibles.
Pues a esperar.