Carriola. Redacción. 28.10.22 (*)
Tres días después de la visita de aquella persona, Pancho recibió una comunicación de la Autoridad Portuaria exigiendo la retirada inmediata de la embarcación Anduriña 2 de la Dársena del cementerio porque - asegura - "se encuentra fondeada sin el correspondiente permiso para ello"
Enorme y polémico ha sido el interés suscitado por el relato de Fernando Otero Pérez, a quien la Autoridad Portuaria de Marín presiona para que retire su embarcación del lugar en el que el Concello quiere construir una piscina de agua salada en el futuro. Hoy os contamos, de nuevo en boca de Pancho, como se fraguó la comunicación, que no sanción, que recibió este vecino de Marín y otros para que despejen el lugar en un plazo de no más de 10 días hábiles.
Era un martes, el 21 de Septiembre pasado. Fernando se encontraba, como casi todos los días, en la caseta que, la Asociación Tenlo, - oficialmente disuelta por falta de relevo generacional-, tiene en el inicio del Paseo Alcalde Antonio Blanco de Marín. Se le acercó un hombre de paisano, que le mostró una imagen de un barco en su teléfono móvil y le preguntó si sabía de quién era. Pancho invitó a la persona a entrar en la caseta, porque con la iluminación que había no se distinguía bien la foto, y una vez en el interior identificó al Anduriña 2, su barco. Cuando explicó que era su barco, la persona, supuestamente un funcionario público, le espetó : "pues que sepa usted que va a ser sancionado", a lo que éste contesto: "pues si tiene usted que sancionar, sancione, que ya recurriré yo la sanción".
Concluyó así este breve intercambio de palabras cuando el desconocido, acompañado de otro que se quedó a una distancia y no intervino en la conversación, se dio media vuelta y se dirigió hacia el aparcamiento. No se identificó en ningún momento, no portaba uniforme, ni coche oficial y no mostró ninguna credencial, y aunque Fernando Otero tampoco pidió identificación alguna, ahora, con el paso del tiempo, piensa que esta no fue una actuación correcta del supuesto funcionario que estará, en todo caso, adscrito al Puerto de Marín, Policía portuario o similar. "Es una actuación extraña, la verdad, aunque yo ahora pienso que ese hombre cuando me preguntó ya sabía quién era yo y que el Anduriña era de mi propiedad"- apunta "Pancho".
La comunicación llegó a su casa tres días después de esta pequeña interacción en forma de comunicación. En ella, firmada por el Jefe de la división de Seguridad y Sostenibilidad del Puerto se explica que "en las diversas inspecciones de las embarcaciones de la dársena del cementerio que realiza la Policía Portuaria, se ha detectado que la embarcación Anduriña 2 se encuentra fondeada sin el correspondiente permiso para ello". Continúa la comunicación requiriendo al propietario Fernando Otero Pérez "para que en el plazo de DIEZ DÍAS HÁBILES a partir del siguiente al de la recepción de este escrito abandone el puesto de fondeo para el que no está autorizado al hallarse la embarcación en la lámina de agua que gestiona este organismo constituyendo una ocupación de dominio público portuario sin autorización expresa". "Transcurrido dicho plazo sin que se haya retirado la embarcación se procederá a la instrucción de expediente sancionador de acuerdo a lo previsto en la legislación vigente sin perjuicio de adopción de otras medidas como el desahucio administrativo acordando la retirada de la embarcación con cargo al titular cuando el mismo no la efectúe en el plazo marcado". La amenaza de sanción se quedó, por tanto de momento en una advertencia de sanción en caso de que el implicado no retire su embarcación del lugar.
Fernando Otero, contestó en tiempo y forma al requerimiento de retirada con un escrito de oposición en el que reconoce ser el propietario de la embarcación formulando varias alegaciones de las que se puede destacar su perplejidad por las manifestaciones de la Autoridad Portuaria del Puerto de Marín que dicen gestionar ahora las aguas donde se encuentra la embarcación y sin embargo, en el año 2006, tras episodios de vandalismo en los barcos de la zona, se declaró incompetente por estar cedido el espacio al Ayuntamiento de Marín. Se aborda también en el escrito el acuerdo que en su día hubo para trasladar los barcos pesqueros que quedaban en el Río Lameiriña a esta zona, la gestión que la asociación Tenlo, (a la que pertenece el requerido), viene haciendo desde hace más de veinte años del lugar con diálogo continuo con la Autoridad Portuaria para mejorar los espacios y otras cuestiones y finaliza explicando que no tiene posibilidades de trasladar el barco a ningún otro punto de fondeo pues carece de él.
"Pancho" se encuentra ahora a la espera de nueva comunicación del ente público para conocer cuál será su posición y cómo proceder al respecto.
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