Carriola.Julio Santos Pena.06.03.23

Cuarenta años al frente de una parroquia como la de Nuestra Señora del Carmen, en Seixo es mucho tiempo, para muchos es más de lo que su propia vida da de sí pero para Don Antonio Iglesias Fernández ha sido una gran parte de su vida de sacerdocio porque de sus noventa años de edad, cuarenta los pasó presidiendo esta feligresía marinense pero ya con un bagaje de servicio sacerdotal muy intenso.
Nació en abril de 1932 y recibió el bautismo el mismo día de su nacimiento porque, recordaba con curiosidad propia, “Mi nacimiento fue prematuro y ante el peligro de no superar el problema así debieron decidirlo”. Acaso la fortaleza de espíritu le vino a Don Antonio de la superación de ese trance en su nacimiento porque suele ser habitual que los niños que quieren ver el mundo antes de tiempo vienen con la lección de la superación de dificultades aprendida.
Su infancia y juventud se desarrollaron en un ambiente propicio que le llevó a imbuirse en la vida religiosa describiendo una línea de preparación para ofrecerse a los demás en nombre de Cristo hasta el momento de recibir sus primeras Órdenes, el 20 de diciembre de 1958, del recordado Cardenal Quiroga Palacios. “Desde ese momento - decía Don Antonio en sus reflexión personal - he quedado configurado con Cristo y soy en la tierra el alter Christus; ¡Que detalle Señor has tenido conmigo cuando me elegiste, cuando me incorporaste a Tí, sumo y eterno sacerdote”!.

En su reconocida consideración de ser “mediación simbólica personal de Cristo”, Don Antonio inició su periplo de compromiso sacerdotal en la parroquia de “Arca y Souto”, en A Estrada a comienzos del año 1959 siendo trasladado en noviembre del mismo año a “San Mamed de Abalo”, en Catoira donde permaneció justo un año para viajar a la de “San Vicente de la Baña” en noviembre de 1969 donde permaneció hasta su definitivo traslado a su última responsabilidad parroquial en Seixo el 20 de noviembre de 1982. El problema de falta de vocaciones que en la actualidad tiene la Iglesia, ha obligado a Don Antonio a atender un tiempo la parroquia de “San Xurxo”, en Mogor como administrador apostólico desde Octubre de 2019 hasta octubre de 2021 ya con su carencia de salud encima lo que no le impedía cumplir la sagrada misión con vitalidad y espíritu de servicio. Compartía tambièn su labor con la de ser Capellán de la Comunidad religiosa del Sagrado Corazón, en Placeres y en algunos momentos fue profesor de Religión Católica en el Instituto Salvador Moreno, hoy “Illa de Tambo”.
La definición de su filosofía de vida
Dejó escrita la razón filosófica de su servicio vital: “Pertenezco a Cristo como sacerdote por ello estoy al servicio de los hombres. Soy ministro de su salvación, de su felicidad, de su auténtica Liberación. La dignidad del misterio que realizo cada vez que convierto al pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor, es la razón de fe que da sentido a mi vida y a las suyas. Cuando recibí el sacramento del Orden quedé preparado para prestar todo mi ser al Señor y especialmente en aquellos momentos en los que realizo el Sacrificio del Cuerpo y la Sangre de Cristo y cuando en nombre de Dios, en Confesión sacramental perdono los pecados”
Absoluta confianza en Dios
En las últimas palabras que Don Antonio dejó escritas reafirma su absoluta confianza en Dios. “A lo largo de los 64 años de vida sacerdotal he acompañado a tantos en sus momentos finales en este mundo y los he ayudado a prepararse al encuentro con el Dios que quiere que todos los hombres se salven. Siempre he estado arropado por tu infinita Misericordia y constato que en estos últimos días de mi peregrinación en este mundo sigues siendo muy bueno conmigo. Me has permitido saborear el acompañamiento de tantos feligreses, las oraciones de todos los que ocupan un lugar en mi corazón, y tu ternura mostrada en quienes me cuidan. Con el salmista digo, Tu ternura y tu Misericordia son eternas: a tus manos encomiendo mi espíritu. Tú, el Dios leal me salvarás”.
Y una eterna devoción a la Virgen del Carmen
No se olvidó en su testamento vital Don Antonio de la Virgen del Carmen a la que su parroquia de tantos años dedica su advocación y dijo “María, Virgen de la Saleta a quien he conocido y amado desde niño. Nuestra Señora del Carmen, en cuyo templo parroquial he servido casi cuarenta años . La palabra gracias se queda corta para expresar todo lo que hay en mi corazón. Y como tantas veces quiero cantarte con toda mi voz: Salve, Estrella de los mares, Salve, salve, salve”.
Velatorio. Misa y despedida parroquial
Desde las cinco de la tarde de hoy lunes los restos mortales de Don Antonio Iglesias Fernández permanecen en la iglesia parroquial donde durante cuarenta años ejerció su sacerdocio. Mañana martes, día 7, se volverá a abrir el templo a las diez de la mañana y hasta las cinco de la tarde en que se iniciará la Misa por su alma con posterior traslado a Terras de Pontevedra para proceder a su incineración
Por el templo están pasando sus feligreses para darle el último adiós y expresar el sentimiento general por el vacío que deja, y sus familiares, acaso recogiendo el deseo propio del sacerdote, ruegan que no se remitan flores dado que en cuaresma no se adornan los templos con ellas, sugiriendo la alternativa de que se haga donación del importe de dicha intención a Cáritas.
Descanse en paz, Don Antonio Iglesias y, a nivel personal quede reconocido mi agradecimiento a las atenciones que siempre me brindó desde su misma llegada a Seixo en mi labor informativa cuando requerí su colaboración.