Carriola.Redacción.09.04.23

El Templo Nuevo abarrotado de fieles
Las parroquias de Santo Tomé de Piñeiro, San Jorge de Mogor y Santa María del Campo se unieron a la de Marín centro, Santa María del Puerto, para celebrar conjuntamente la Vigilia Pascual con la que se puso fin a los actos de Semana Santa con la principal ceremonia de la misma al contener el significado de la Resurrección de Jesús. Esta fusión es una evidencia de las dificultades que existen hoy par dotar a cada feligresía de su sacerdote ya que recientemente han fallecido párrocos del entorno y el de Santo Tomé de Piñeiro y Campo se encuentra convaleciente de una enfermedad que le tiene apartado de sus cometidos parroquiales.

El templo Nuevo abarrotado de participantes en la Vigilia
Empezó la reunión en el exterior del templo con el encendido del fuego que alimentó las velas de los asistentes que se trasladaron al interior a continuación para iniciarse la ceremonia de la Resurrección que contó con el coro parroquial y con un abarrotado templo para seguir con mucha participación las evoluciones de la liturgia establecida.

El coro que participó en la ceremonia
Antes de terminar la Vigilia, el párroco David Mohedano, agradeció a modo de felicitación, la colaboración recibida por las personas que han trabajado para que los actos de la Semana Santa resultaran tan brillantes; a las cofradías por sus participaciones; a las personas voluntarias que ayudan a mantener el templo limpio y, en general, a los asistentes a los actos celebrados durante la semana. Invitó a recoger el

El párroco oficiante roció con agua bendita a los asistentes
agua bendita que se encontraba en botellines con la correspondiente etiqueta haciendo alusión a las parroquias que compartieron la Vigilia, y también a disfrutar del ágape final en exterior del templo a base de rosca de pascua como corresponde a la jornada.
El broche de oro a la Semana Santa será hoy, día de Pascua, con la solemne Eucaristía a las 12,30 del mediodía en el Nuevo Templo.