El ejemplo del despropósito se encuentra en La Calzada
Nos envían desde la Calzada, una de las calles con más historia en esta localidad, unas fotos que hablan por sí solas y nuestro amable comunicante entiende que no hay derecho a que las empresas de telefonía o de electricidad hagan lo que quieran con sus antiestéticos cables que, además de ser como son de feos, están puestos sobre las fachadas de la manera más indolente o cruzan la calle dando un aspecto de verdadera facha.
Seguramente estas empresas tienen todo el derecho a poner cables para llevar sus servicios a las casas que los solicitan o los necesitan, nadie va a negar eso, pero es una realidad que desde el ayuntamiento, que es el que debe velar por el ornato y la limpieza que de vez en cuando exige a los ciudadanos, tendrían que exigir a quienes utilizan la calle y las fachadas privadas, un mínimo de compostura para evitar estos feos espectáculos. Hay sistemas que mejoran mucho los cableados. Es cuestión de ordenar y de exigir el cumplimiento de las órdenes. Nuestro amable comunicante, vecino de La Calzada, tiene toda la razón del mundo y en Carriola de Marín nos hacemos eco de su queja. Otra cosa es que haya alguien por ahí que nos haga el menor caso.