Carriola.Redacción.08.07.23
La cosa no tiene remedio. Nos llegan cada día imágenes de este tenor que sonrojan a propios y extraños porque dan una sensación de abandono y menosprecio al medioambiente que no se corresponde con la idea y la intención general de hacer mejor las cosas. Un sofá “a cachos” adorna la calle Inferniño. Seguramente se quejaría quien lo dejó ahí si le encasquetasen un multazo pero no va a quedar otra desde la autoridad competente, que ser inflexible con los desaprensivos.