Carriola.Redacción.15.08.23
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El “XXXVII Festival del Kilo” reunió ayer a numerosas personas en el recinto de la alameda Rosalía de Castro donde se sucedieron las actuaciones de un programa que contó con artistas de todas las edades que aportaron su participación en este evento solidario que, a falta de valorar la recaudación de alimentos obtenida puede decirse que resultó altamente positiva.

Toni, gaiteiro moderno, empezó el festival con su energía
Desde el comienzo, a las ocho y media de la tarde, tal como estaba previsto con la actuación de Toni, el Gaiteiro Moderno, hasta el cierre con la canción “Marín del Alma”, del trío “Arte&Maña” pasaron más de dos horas y media en las que el público asistente no se movió del recinto aplaudiendo a cada uno de los participantes. Antonio Peixoto, con su armónica, Manuel Somoza con su humor, y la apuesta juvenil del festival en manos de Ale&Marcos y Candela que encandilaron al público con sus interpretaciones. Mención especial merece la participación de Joselito que puso la emoción declamando dos poemas, uno de ellos de autoría propia que fueron muy aplaudidos por el público asistente.

Antonio Peixoto con su armónica

Manuel Somoza, como siempre, puso el humor

Joselito puso la emoción en un par de poemas

Ale y Candela fueron el alma joven del espectáculo.

Ale y Marcos con versiones propias

Art&Maña cerró el espectáculo con sus entrañables canciones
A la hora de escribir esta referencia del festival no tenemos el dato de la recaudación en alimentos que podría pasar de la tonelada, según una primer estimación que trataremos de confirmar en próximas informaciones.
La organización, a lo largo del transcurso del festival reitero su agradecimiento a los actuantes, todos ellos de forma altruista, al Concello de Marín por su colaboración y a la empresa Dibay Eventos y sus técnicos por hacer las cosas bien como es habitual y también se pidió el reconocimiento en forma de aplausos a las personas del Voluntariado de la Caridad, allí presentes organizando la recogida pero que cada día atienden a quienes se acercan al comedor en busca de un plato caliente de comida.
En suma un nuevo éxito y van 37 años repitiendo la muestra de solidaridad más grande en el pueblo de Marín con las personas necesitadas.