Carriola.Redacción.09.11.23
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La inesperada muerte de una persona es siempre motivo de tristeza pero, cuando ocurre de manera accidental y el fallecido es alguien tan conocido como Miguel Ángel Acuña Castro, más conocido por el sobrenombre de “Carracho”, aumenta considerablemente la consternación
Las consecuencias de un accidente doméstico parecen haber sido la causa del fallecimiento de Miguel Ángel Acuña, suceso que ha llenado de consternación a sus vecinos y, en general a los muchos amigos de los que disfrutaba porque se trata de una persona muy colaboradora allí donde consideraba que podía ser útil su presencia. Era un fiel colaborador del Museo do Mar de Marín a cuya consecución y mantenimiento dedicó mucha atención, entidad donde se le echará de menos sin lugar a dudas.
El pasado domingo Miguel Ángel sufrió una inoportuna caída que derivó en su fallecimiento a los sesenta y cuatro años de edad y cuando, seguramente disfrutaba de una vida plena al lado de los suyos y con su espíritu colaborador.
Los restos mortales de “Carracho” se velan en el Tanatorio San Marcos de Marín desde las cinco de la tarde de HOY MIÉRCOLES hasta el momento de su traslado, a las DOCE Y MEDIA del JUEVES. DIA 9 al crematorio Terras de Pontevedra para su incineración, que se efectuará en la intimidad familiar. También mañana jueves, a las SEIS de la tarde será la Misa por su alma en la iglesia parroquial de San José de Cantodarea.
Descanse en paz Miguel Ángel y sea con su esposa, Nieves, sus hijas Enara e Iris y demás familia la resignación que necesitan para sobrellevar la pena que su desaparición les causa y a quienes debe quedarle para siempre el buen recuerdo de su personalidad y su generosidad sin límites.
