Carriola.Redacción . 28.12.23.
El restaurante “La Bailona” ubicado en el extremo del Paseo Marítimo Alcalde Blanco fue escenario de un acto de homenaje a un funcionario ejemplar que, tras casi veinte años de servicio en Capitanía del Puerto, deja un hueco nada fácil de cubrir tal es la apreciación que de su labor tienen la practica totalidad de los sectores portuarios relacionados con su labor.

Ricardo Noya con su familia y una excompañera del servicio portuario en Capitanía
No faltó prácticamente nadie a la cita y hubieran sido muchísimas personas más las que asistieran a este almuerzo de homenaje a Ricardo Noya pero el aforo de “La Bailona” se vio desbordado por la presencia de tantos participantes en el acto.
Ricardo Noya lleva casi veinte años en su puesto funcionarial de Capitanía del Puerto y desde siempre ha sido un trabajador comprometido con su labor y, a la vez, con el espíritu de servicio que deberían tener por bandera todas las personas que están en puestos de relación con empresas y particulares que necesitan de su atención para llevar adelante sus tareas.
Y la “familia portuaria” que es un conglomerado humano y empresarial dentro del recinto de la rada marinense en los distintos niveles y las más diferentes funciones, ha querido rendir a Noya el homenaje que cualquier buen funcionario se merece. Estuvo presente, como es habitual en su persona, el Capitán de Puerto, Carlos Paulino Álvarez, y junto a él, la directora del ISM, el Práctico del Puerto y representantes de la Autoridad Portuaria y de las más variadas empresas propias y auxiliares de la rada así como personal de la Asociación de Armadores, amigos y familiares del homenajeado.
Intervino para destacar la labor de Ricardo Noya durante estas dos últimas décadas poniendo de manifiesto su capacidad de entrega y atención en el desempeño de sus funciones tratando a todos los que necesitaron de su trabajo con atención e interés y terminada sus palabras se procedió a la entrega de diversos testimonios de homenaje y gratitud por el Capitán del Puerto en nombre de los colectivos asistentes entre os que se encontraba un fin de semana en un balneario que el homenajeado recibió emocionadamente sin que faltasen entre los asistentes algunas muestras también de sentimiento por el significado del acto que se celebraba y en la conciencia de que a Ricardo Noya se le echarà mucho de menos en su negociado.