Carriola.José Ruíz Guirado 31.01.24.
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José Ruiz Guirado
CASTELAO
BIEN poco sé decir sobre CASTELAO, (Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao (Rianxo, 29 de enero de 1886-Buenos Aires, 7 de enero de 1950, narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, médico y político español. Está considerado uno de los padres del nacionalismo gallego), salvo que el amigo, escritor y trasnterrado ( expulsar a alguien de un territorio, generalmente por motivos políticos) Manuel Andújar, me hablara de él, alguna que otra tarde en su apartamento de la calle de Juan de Leyva, de San Lorenzo del Escorial, y me aconsejara leer su libro RETRINCOS ( un libro de 61 páginas, publicado en 1934 por Nós, consistente en una colección de relatos compuesta por cinco narraciones autobiográficas ("El secreto", "El inglés", "Pecho de lobo", "El retrato" y "Sabela"), ordenadas cronológicamente y escritas con un mismo criterio.
DE esas “Cousas” de la vida, el 17 de marzo de 1999, participé en la Universidad de Santiago en una conferencia, en el “Congreso para o estudio dos Escritores do Exilio Republicano”, en la que leí , en el apartado “As Letras do Exilio, III, el trabajo, “Hacia una biografía sobre Manuel Andújar”. Coincidí con don Nicolás Sánchez Albornoz, don José Luis Abellán, y don Xesús Alonso Montero, entre otros ilustres y preclaros exiliólogos. Este último me regaló una de sus obras, en las que, en uno de sus ensayos breves: “O Padre Brandariz e Castelao”,decía : “ O Padre Brandariz, minutos antes de pronunciar en galego a homilía, lese na sacristía,en voz baixa, dúas ou tres breves “cousas” do gran libro de Castelao, convencido de que esa lectura ía condicionar , positivamente, o xeito e os modos da súa homilía… En efecto, xa no púlpito, as páxinas devotamente lidas de Castelao, tansferán a insólita homilía un certo recendo de prosa coidada…”
(El Padre Brandariz, minutos antes de pronunciar en gallego la homilía, se lee en la sacristía, en voz baja, dos o tres breves “cousas” del gran libro de Castelao, convencido de que esa lectura iba a condicionar, positivamente, el hecho y los modos de su homilía… En efecto, ya en el púlpito, las páginas devotamente leídas de Castelao, transferirán a la insólita homilía un cierto aroma de prosa cuidada…”).