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Felipe Meijueiro actuará hoy en el tradicional “Baile de la Ópera”, en Viena que celebra la tradicional noche del “Opernball”

Carriola.Redacción.08.02.24.

julio@carriola.es.

Un chaval todavía pero que ya luce como una estrella de la danza clásica. Felipe Meijueiro es uno de los primeros frutos de lal Ballet de Galicia que dirige Diego Landín y que, desde que dio sus primeros pasos, ya mostró sus cualidades. Hoy vive en Viena, ya inmerso en el elevado mundo artístico de la danza y actuará en la 66 edición del “Opernball” 

El teatro de Viena recibirá hoy a nuestra estrella

Felipe Meijueiro actúa hoy en la 66 edición de Opernball, el tradicional Baile de la Ópera de Viena, uno de los acontecimientos sociales más importantes en la vida de la sociedad vienesa donde los bailes se remontan a las reuniones en la Corte Imperial, que celebraban los grandes nobles de Europa cuando se reunían para el Congreso de Viena después de las guerras napoleónicas de 1814-1815.

En la noche del Opernball, las casi 5.000 personas empezarán a llegar a partir de las 9 de la noche. Los señores vestidos obligatoriamente de frac y las señoras en traje largo de noche. Se inicirá la velada con todo el mundo de pie, junto con el Presidente de la República desde su palco, cantando el himno de Austria.

Y empieza la fiesta

La ceremonia sigue con el desfile de los Debutantes, unas 180 parejas de jóvenes de entre 17 y 24 años, ellos de frac y ellas de estricto vestido blanco como la nieve y adornadas con una diadema en la cabeza, que viven su iniciación en la Alta Sociedad vienesa. Después, hay una presentación del ballet de la ópera en la que participan niños y se sigue con una actuación de grandes estrellas de la ópera.

¡Todos a bailar!

Seguidamente, los debutantes inician el baile con el Vals (que hay que saber bailarlo a la izquierda) y la polonaise. Al final, el maestro de ceremonias dice las conocidas palabras «Alles Walzer» (todos a bailar) y todos los invitados se unen al vals. Aunque en el escenario la música que suena es Vals o Polonaise, distintos ritmos se pueden escuchar por los diferentes salones del teatro: música latina, jazz y pop. La fiesta termina a las 5 de la madrugada con la pieza de música Brüderlein fein y en ese exquisito ambiente de baile y arte, se encuentra el joven marinense Felipe Meijueiro, aquel “chavalito” que hace nada nos asombraba a todos cuando el Ballet de Galicia de Diego Landín mostraba en sus galas el producto de su trabajo y la ilusión y valía de muchos de sus alomnos y alumnas.

El arte de la danza y la historia

Hurgando en fuentes solventes hemos recogido información histórica sobre este acontecimiento en el que participa nuestro joven Felipe. Datos que nos indican que, En 1869 se construyó el Teatro de la Ópera por deseo del emperador Francisco José I. Tras largas reticencias del emperador, quien consideraba que éste no era un lugar adecuado para bailar, en la medianoche del 11 de diciembre de 1877 se celebró el primer baile en la ópera de Viena generando gran pasión entre los vieneses que no se frenó ni tan siquiera durante la I Guerra Mundial, apesar de la difícil situación económica.

Después de la caída del imperio Austro-Húngaro, la joven República no quería perderse este evento de la época imperial y siguió organizando el fastuoso baile con el nombre de «Opernredoute». Es en 1935 cuando pasa a llamarse oficialmente Opernball y destinando las ganancias a un fin benéfico. En 1939, justo antes de la II Guerra Mundial los nazis organizaron el último Opernball de este periodo.

Durante la II Guerra Mundial el Teatro de la Ópera fue destruído en los bombardeos de Viena. Tras la reconstrucción y la inaguración del nuevo teatro, el Wiener Staatsoper, en noviembre de 1955, los vieneses volvieron a celebrar el Baile de la Ópera convirtiéndolo en un evento anual cuya única interrupción desde entonces, ha sido en 1991 debido a la Guerra del Golfo cuando los organizadores decidieron que no se podía estar bailando cuando el mundo estaba en guerra.

El Baile de la Ópera es también considerado como el Baile de la República donde el Presidente y el Canciller de Austria asisten junto a la mayoría de sus ministros y secretarios de Estado. Se considera como uno de los mayores acontecimientos del mundo de los negocios y de la Alta Sociedad vienesa. A él acuden también, importantes personalidades internacionales. Se retransmite íntegramente por televisión como una gran gala. Considerado muy elitista, conservador y excesivamente ostentoso (las entradas van desde 17.000 a 320 euros) provoca muchas críticas y manifestaciones en contra en los alrededores del teatro.

El Wiener Staatsoper es un teatro de ópera en uso constante por lo que organizar un evento de esta magnitud requiere una logística muy compleja. Justo el día anterior, para evitar que la ópera esté cerrada el menor tiempo posible, se retiran todas las filas de asientos y se nivela con el escenario gracias a unas tablas de parquet creando una superfície única y continua. Apesar de que se representan grandes obras cada día, únicamente es en esa noche cuando el Teatro de la Ópera de Viena gana dinero, una parte del cual va a parar a obras benéficas (el año pasado iba destinado a las víctimas de Haití)

¡¡¡Suerte Felipe!!!

Pues enviemos desde Marín a Viena nuestros mejores deseos  de triunfo para Felipe del que estamos seguros hemos de hablar muchas veces a  lo largo de su vida porque acaso hoy comience una nueva etapa para él en este nada fácil mundo de la danza clásica.

roslev