Carriola.Redacción.15.02.24.
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El “Enterro da Sardiña” se celebró ayer tarde con militar puntualidad ya que a las ocho en punto arrancó la comitiva desde las proximidades del palco de la másica de la alameda para recorrer varias calles y acabar en el mar a donde fue devuelta la sardina como manda la tradición.

El “Enterro da Sardiña” que organiza el Ateneo Santa Cecilia con el apoyo del Concello respondió a la exigencia de ser desde este año una fiesta de interés turístico de Galicia y no solo el “enterro” propiamente dicho sino el programa que durante todo el día tuvo su incidencia en muchos puntos de la villa como comercios, bares e instituciones donde mucho de su personal vistió las galas de luto que el fía aconsejaba.
El palco de la música, profusamente engalanado, acogió el velatorio por el que pasaron durante la tarde y especialmente un par de horas antes del inicio del entierro personas de todas las edades que cumplieron la tradición del “chorade” y de tomarse el pan de millo y el viño tinto que se ofrecía en el recinto como buen velatorio que era.

Y a las ocho en punto, partió la comitiva precedida por los cuernos, los estandartes y el ardiente azufre, a los sones de la banda do Enterro con ssu director “Boneti” al frente, domando el rumbo Jaime Janer arriba para retornar por Doctor Touriño y llegar a la Plaza del Reloj donde se encontraba instalado el recinto del sermón pronunciado por el “frade maior” y la letanía y sus bendiciones, por el “Bispo” que inició la retahíla con lo de “un ollón...dous ollóns...tres...y así hasta cinco (que por aquí suena “sinco”) con respuesta de los cientos de personas que presenciaban el acto, para seguir con la “ladaíña”, cuya composión es centenaria, invocando a cuanto peixe, bueno o malo hay en el mar.
Terminado sermón y responsos, se reinicio la comitiva para bajar por la calle Real y encarar el paseo marítimo en donde la sardina fue arrojada al mar desde la copa de una grúa con lo que se dio por finalizada la jornada y, en teoría los carnavales aunque todos sabemos que quedan aún muchas cosas por disfrutar.
Un homenaje merecido

El Ateneo, que cada año rinde un simbólico homenaje a quien participa o colabora de manera especial en el “Enterro”, decidió ese año hacer la mención a los miembros de la Policía Local por su habitual y acertada colaboración que redunda en el buen desarrollo de la fiesta. Recibió el diploma el jefe de la Policía Local, Benigno Area que agradeció en nombre de sus compañeros esta simbólica distinción que reconoce el la labor que durante muchos años se ha venido realizando al respecto.

Momento del sermón y la letanía con la sardina presente

El azufre arde y perfuma la comitiva

La banda pone el ritmo con su director "Boneti" al frente