Carriola.Redacción.20.05.24.
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La Barriada de la antigua Maestranza de la Escuela Naval Militar, construida en el año 1958 por la Armada para aquel sector de trabajadores, civiles en su mayoría, de la Academia Naval ubicada en Marín está ocupada hoy por familias sin relación militar, que fueron adquiriendo las viviendas según la oferta del organismo.

Se trata de un espacio semicerrado ya que, la propiedad de toda el área que ocupa, es de la comunidad vecinal legalmente formada y registrada, pero tiene la condición de servicio de paso peatonal con acceso por la escalera que parte de la calle Jaime Janer o frente el campo de fútbol de San Pedro, limitándose el derecho de quienes no son propietarios del área, al paso peatonal y no de vehículos.
Necesidad de Parque Infantil y zona de esparcimiento
Una pate de esa barriada contiene lo que fue la escuela infantil “Virgen del Carmen” cuyos alumnos fueron absorbidos por el colegio Sequelo muy próximo a esta demarcación. Hoy las instalaciones de la mencionada escuela están ocupadas por “Musimarín” y la Banda de Música pero, al margen de las instalaciones que ese colectivo utiliza, queda un espacio importante de zona abierta que sin uso y “a monte”, con lo que, desde la comunidad de vecinos aledaña se ha pensado en solicitar al Concello la creación de un área de recreo infantil pero también de mayores, área que sería pública y a la que se accedería por la entrada actual “paralela” a la del antiguo colegio, o por un acceso en la parte superior que habría que habilitar, bien mediante una escalera que podría ser de madera, bien haciendo una rampa adecuada lo que no sería muy costoso y sí haría mucho bien a la población del entorno necesitada de una superficie de esparcimiento que, se puede observar con facilidad, existe y buen extensa.
Precisamente esta semana se presentará en el Concello, que en conversaciones anteriores con la directiva de la Comunidad de Vecinos pidió un proyecto razonado de lo que se pretende y en la documentación del mismo aparecen los razonamientos de la necesidad y la conveniencia de dotar a la zona de un espacio de ocio para niños y mayores; los aparatos y juegos más convenientes a instalar en ella; la ubicación de árboles y plantas; la apertura de accesos cómodos al futuro parque e, incluso, las posibilidades de financiación atendiendo a posibles ayudas que se pudieran conseguir teniendo en cuenta la mejora que supondría contar con ese parque infantil en un terreno que está prácticamente abandonado o, por lo menos sin ninguna utilidad.
Buena sintonía con el Ayuntamiento

Escaleras de acceso peatonal remodeladas por el concello
Juan Ángel Gil, presidente d la Comunidad de Vecinos, considera factible la consecución de esta instalación porque existe una buena disposición municipal y también buena sintonía con el concello que ya ha dado resultados meses atrás como fueron los de la mejora de las escaleras públicas que dan origen a la zona de paso; el acuerdo de la financiación del alumbrado público y el vaciado de las papeleras, toda vez que la de Basuras ya se hace con los contenedores fuera del recinto a donde todos los vecinos llevan sus restos y residuos.
Una barriada antigua que intenta modernizarse
Desde el año 1958 en que se empezó a ocupar las viviendas de este complejo, apenas se hicieron mejoras en ellas. Son 96 viviendas repartidas en ocho bloques y pueden vivir en todas ellas algo más de 300 personas. El presidente de la comunidad, Juan Ángel Gil nos explica que “desde hace un tiempo a esta parte, se vienen gestionando mejorar sustanciales en el entorno y por cuenta de los propios vecinos propietarios del mismo como por ejemplo la construcción de las aceras, el cambio de los conductos de pluviales y de la iluminación leds, con un gasto superior a los 10.000 euros”
Lo que ahora se pretende, por pura necesidad medioambiental, es cambiar los tejados de todos los bloques. “Son los primitivos - nos indica Gil - y son de uralita, con amianto, lo que provoca una mayor dificultad por la obra de retirada que hay que hacer y por el costo que tendrá, pero es necesario ese cambio de tejados porque desde el año 1958 no se le ha tocado a las cubiertas de las casas”
Esta obra supondrá, según cálculos del equipo que gobierna la comunidad vecinal, un gasto de unos 20.000 euros por bloque y eso supone para muchas familias una barrera insalvable, económicamente hablando, por lo que se trabaja en conseguir ayudas para mejorar la eficiencia energética de las que los organismos oficiales ofrecen.
Otra opción, al menos está en estudio, es aprovechar la totalidad de los tejados para la instalación de placas solares con lo que alguna empresa energética aportaría un dinero a la comunidad teniendo en cuenta que se superan los mil metros cuadrados de superficie expuesta al sol desde que sale hasta que se pone.
Árboles en otra zona muerta
Hay otra zona del complejo urbano que sí es propiedad de la comunidad y ahí se pretende hacer una plantación en niveles de árboles de sombra y árboles frutales y para ello cuentan con el asesoramiento de la asociación “Juan XXIII”, experta en este tipo de trabajos. Ahí está la intención de solicitar la colaboración del Plan ENCE así que se convoque porque toda ayuda será buena para conseguir el objetivo.
Hay todavía otra pretensión sobre una zona verde que está entre la primera fila de bloque y el campo de fútbol de San Pedro que es propiedad del organismo de la Armada y que también está improductiva. Según estiman, la zona está en venta pero no tiene posibilidad urbanística de construcción de edificio alguno con lo que sería bueno que el Concello la adquiriese para una zona verde o para aparcamientos que tanto se necesitan.
La comunidad de este barrio marinense tiene hoy por hoy, que no fue siempre así, un buen equipo de gobierno gestor y con miras claras de mejorar las condiciones de habitabilidad del complejo y aprovechamiento de sus zonas verdes y en eso están como puede comprobarse.